Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Un premio Pulitzer califica la versión oficial de la muerte de Bin Laden de "mentira flagrante"

Osama Bin Ladencuatro.com

El prestigioso periodista Seymour M. Hersh ha desmentido la versión oficial de EEUU sobre la muerte de Osama Bin Laden. El premio Pulitzer estadounidense ha asegurado que Pakistán entregó a la Casa Blanca al líder de Al Qaeda a cambio de la recompensa de 25 millones de dólares y que no hubo combate ni épica militar.

La Casa Blanca anunció en mayo de 2011 que el terrorista más buscado del mundo, Osam Bin Laden, había sido abatido durante una operación militar por un comando especial en Abbottabad, Pakistán.
Sin embargo, cuatro años después el periodista Seymour M. Hersh, ha publicado un artículo en la revista London Review en la que asegura que la historia oficial contada por Washington es falsa, "una mentira flagrante".
En realidad, según la tesis de Hersh, el asunto fue contado así para favorecer la reelección del presidente Barack Obama.
Para apoyar sus afirmaciones cita a dos militares de alto rango, uno de Pakistán y otro de los servicios de inteligencia pakistaníes que niegan absolutamente la misión de EEUU en Abbottabad.
Hersh, por su parte, explica en su artículo que Pakistán tenía prisionero a Osama Bin Laden desde 2006 y esperaba poder chantajear a EEUU con él. Sin embargo,  un oficial de la inteligencia de Pakistán vendió al terrorista de Al Qaeda a Washington a cambio de la recompensa de 25 millones de dólares que habían ofrecido.
La versión oficial de EEUU fue que gracias al seguimiento de un mensajero y de otras pesquisas consiguieron dar con el escondite de Bin Laden.
El periodista, además, aclara que nunca existió ningún combate, como se contó oficialmente, sino que cuando el comando de EEUU llegó al lugar donde estaba Bin Laden ni siquiera estaban los guardias de los servicios de inteligencia pakistaní.
Hersh, desmiente también que el cuerpo de Bin Laden haya sido lanzado al mar.
En su versión, que cita a un funcionario de la inteligencia estadounidense, el cadáver del terrorista lo metieron en una bolsa y fue disperso desde un helicóptero en la cordillera del Hindu Kush, en la frontera entre Afganistán y Pakistán.