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Obama dice que hará uso de sus poderes ejecutivos para impulsar "un año de acción"

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha afirmado, durante su discurso del Estado de la Unión, que hará uso de sus poderes ejecutivos para impulsar "un año de acción", con el objetivo de restaurar la confianza de la sociedad, tras los constantes bloqueos a sus políticas en el Congreso. Aunque "deseoso" de trabajar con todos los legisladores, les ha advertido de que "Estados Unidos no se detiene" y que él tampoco lo hará.

"Lo que ofrezco esta noche es un conjunto de propuestas prácticas y concretas para acelerar el crecimiento, fortalecer a la clase media y proporcionar las vías necesarias para salir de las situaciones de pobreza", ha apostillado el mandatario, que ha reconocido que algunas de estas medidas "requieren de la acción del Congreso".
Sin embargo, aunque se ha mostrado "deseoso" de trabajar con todos los legisladores --a los que se dirigía desde la tribuna del Capitolio--, les ha advertido de que "Estados Unidos no se detiene" y que él tampoco lo hará. "Cuando pueda avanzar sin necesidad de una legislación para ampliar las oportunidades de las familias más estadounidenses, eso es lo que voy a hacer", ha manifestado.
En este sentido, ha esbozado más de una docena de formas en las que se propone utilizar los poderes ejecutivos para tratar de impulsar la economía. En concreto, se ha comprometido a elevar el salario mínimo para los trabajadores federales de 7,25 dólares por hora a 10,10 dólares por hora en 2015.
Asimismo, Obama ha apostado por crear un nuevo plan de ahorro para la jubilación privada respaldada por el gobierno e insistir en la consecución de la ampliación del seguro de desempleo a largo plazo. De esta forma, el presidente espera convencer a una nación que confía cada vez menos en su liderazgo, sobre todo después del cierre de Gobierno que tuvo lugar el pasado mes de octubre.
DEFENSA DE LA CLASE MEDIA
Uno de los ejes fundamentales del discurso del presidente Obama ha sido la defensa de la clase media y la necesidad de aumentar los salarios de los estadounidenses, una petición que ha remitido a los propios empresarios. "Muchos estadounidenses trabajan duro y ni siquiera pueden pagar sus cuentas", ha aseverado.
En este punto, ha hecho hincapié en la importancia de reducir la brecha entre ricos y pobres, anunciando una serie de medidas que considera fundamentales para propiciar la seguridad económica de todos los estadounidenses: "ayudar a los pequeños ahorradores, estimular la fabricación y ampliar el acceso a Internet de la escuela".
'OBAMACARE' Y REFORMA MIGRATORIA
Otros temas que se esperaban en este discurso en el Congreso, por ser los que más han dado que hablar durante los últimos meses --debido a los desencuentros entre republicanos y demócratas-- eran la reforma migratoria y la reforma sanitaria, conocida popularmente como 'Obamacare'.
En este sentido, Obama ha insistido en la importancia de que la Cámara de Representantes apruebe una reforma migratoria que legalice a los 11 millones de indocumentados que viven en el país. "Es hora de responder al llamamiento de nuestros líderes empresariales, líderes laborales, líderes espirituales y de cumplimiento del orden público, y arreglar nuestro sistema de inmigración que no funciona", ha indicado.
Por otra parte, ha mantenido la defensa a su reforma del sistema de Salud, aunque añada que no espera convencer a sus amigos republicanos sobre el fondo de esta ley. En cualquier caso, ha concluido que "el pueblo estadounidense no está interesado en librar viejas batallas".
LA POLÉMICA DEL ESPIONAJE
El presidente también se ha referido a la polémica en torno al espionaje, tras haber anunciado hace apenas dos semanas una reforma radical del funcionamiento del programa de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) comenzando por la suspensión del programa de recogida de metadatos telefónicos a raíz del escándalo de espionaje desvelado por el extrabajador de la agencia Edward Snowden.
Ante los legisladores, Obama ha destacado el papel "vital" de los servicios de Inteligencia, pero ha anunciado más reformas en los programas de vigilancia, aduciendo que "el trabajo de la Inteligencia depende de la confianza pública, aquí y en el extranjero, en que la privacidad de la población no está siendo violada".