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La ONU señala que más de un tercio de las víctimas de tráfico de personas en el mundo son niños

Más de un tercio de las víctimas de tráfico de personas en el mundo son niños, de acuerdo con un informe realizado por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNDOC, por sus siglas en inglés), que ha alertado sobre la situación en la que viven miles de personas en todo el mundo, que son explotadas laboral y sexualmente por mafias.
A pesar de que la mayor parte de los afectados por la trata de personas continúan siendo mujeres y niñas, de acuerdo con la UNDOC, el perfil de las víctimas ha cambiado en los últimos diez años. La explotación sexual sigue siendo el principal objetivo de los traficantes, pero cada vez son más las mafias que eligen abusar de hombres para someterles a explotación laboral.
"La explotación sexual y laboral continúan siendo los principales motivos detrás del tráfico de personas, pero cada vez son más las víctimas que son forzadas a pedir limosna en las calles, contraer matrimonio siendo menores o a participar en fraudes a los servicios sociales o en pornografía infantil", ha explicado el director ejecutivo de la UNDOC, Yury Fedotov.
Más del 71 por ciento de las víctimas del tráfico de personas son mujeres y niñas, que son después explotadas sexualmente por las mafias, que las obligan a ejercer la prostitución y las fuerzan a contraer matrimonio, en ocasiones aún siendo menores. Alrededor de un 20 por ciento de las víctimas son niñas.
En el caso de los hombres, que suponen un 29 por ciento de las víctimas del tráfico de personas, se estima que un 8 por ciento son menores, una cifra que ha aumentado drásticamente en los últimos años. Los principales objetivos de las redes de tráfico de personas son utilizar a estos hombres, en su inmensa mayoría menores de 25 años, como soldados, esclavos, trabajadores en las minas y porteros de carga.
La UNDOC ha registrado 63.521 casos de tráfico de personas, en los cuales la inmensa mayoría de las víctimas eran mujeres. Por el contrario, gran parte de los traficantes convictos eran hombres. No obstante, la UNDOC ha asegurado que por lo general, las víctimas y los traficantes suelen tener contextos de origen muy similares. Así, por ejemplo, se usa a traficantes femeninas para ganarse la confianza de las víctimas, en especial la de las niñas.
Por otro lado, los traficantes suelen tener la misma nacionalidad que sus víctimas, o al menos el mismo origen étnico, de tal forma que por lo general comparten el idioma y la cultura con sus "presas". En muchas ocasiones, los traficantes suelen pertenecer a la misma familia de la víctima. De acuerdo con la UNDOC, se han registrado varias decenas de casos en los que familiares lejanos de algún menor que ha quedado a su cargo se aprovechan de la situación y deciden venderlo a las mafias, con el objetivo de obtener algún tipo de compensación económica.
LOS MÁS VULNERABLES
Desde la UNDOC han hecho especial hincapié en la conexión que existe entre la trata de personas y la inmigración, en especial cuando se trata de inmigrantes que huyen de la violencia y la guerra en sus países de origen. La urgencia de la situación de muchas de estas personas hace que sea mucho más sencillo caer en las redes de los traficantes, que les estafan prometiéndoles un pasaje a destinos como Europa o Estados Unidos.
"La gente que escapa de la guerra y la persecución es especialmente vulnerable al tráfico de personas", ha explicado Fedotov. "El drástico aumento de víctimas de tráfico de personas de nacionalidad siria es perfecto ejemplo de cómo la urgencia de su situación les convierte en sujetos en peligro", ha añadido.
Por otro lado, los conflictos crean un ambiente muy favorable para este tipo de mafias, que se aprovechan de la desesperación de los miles de personas que quieren huir de la violencia. En este contexto, los grupos armados han tomado un protagonismo especial, ya que muchos han comenzado a operar como traficantes. Un ejemplo es el grupo islamista Boko Haram, que explota a miles de niños soldado en el norte de Nigeria.
La UNDOC ha hecho un llamamiento sobre la grave falta de legislación que existe a nivel global para combatir a las redes de tráfico de personas, especialmente teniendo en cuenta la crisis migratoria en Europa, donde miles de personas, procedentes de Oriente Próximo y el Norte de África, arriesgan sus vidas para poder llegar a sus costas.