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La ONU y las ONG, preocupadas por los 750.000 civiles que quedan en el oeste de Mosul

Quienes siguen bajo el control de Estado Islámico están en "riesgo extremo" y sus vidas corren peligro
Las principales agencias de la ONU junto con varias ONG presentes en Irak han expresado este martes su "profunda preocupación" por la situación de los alrededor de 750.000 civiles que se estima que quedan atrapados en la parte oeste de Mosul, "donde se espera que comiencen los combates en las próximas semanas".
"Estamos aliviados de que tantas personas en los barrios del este de Mosul hayan sido capaces de quedarse en sus casas", ha reconocido la coordinadora humanitaria de la ONU para Irak, Lise Grande, en una declaración con motivo de los 100 días de la ofensiva para recuperar la ciudad de manos del grupo terrorista Estado Islámico.
Grande ha explicado que los firmantes confían en que "se haga todo lo posible para proteger a las cientos de miles de personas que están al otro lado del río, en el oeste" de la ciudad ya que "sabemos que están en riesgo extremo y tememos por sus vidas".
Desde que comenzó la operación militar el 17 de octubre, 180.000 personas han abandonado sus casas en los barrios del oeste de Mosul, mientras que otros 550.000 civiles han optado por quedarse en ellas, donde las agencias humanitarias se esfuerzan por darles asistencia.
"Las informaciones de dentro del oeste de Mosul son preocupantes", ha asegurado Grande, incidiendo en que aunque las agencias humanitarias no pueden acceder a la zona "todas las evidencias apuntan a un marcado deterioro de la situación".
"Los precios de los alimentos y suministros básicos están aumentando. El agua y la electricidad son intermitentes en los barrios y muchas familias sin ingresos solo comen una vez al día", ha ilustrado, precisando que "otras se están viendo obligadas a quemar muebles para calentarse".
POSIBLE ÉXODO MASIVO
Aunque se desconoce lo que pueda ocurrir, Grande ha subrayado que "no podemos descartar la posibilidad de condiciones de asedio o un éxodo masivo". Además, ha denunciado que "hasta la fecha, casi la mitad de todas klas víctimas de Mosul son civiles".
"Aterroriza pensar en los riegos a los que se enfrentan las familias", ha reconocido la coordinadora humanitaria, resaltando que "pueden morir por bombas trampa y en el fuego cruzado y pueden ser usados como escudos humanos".
Los firmantes de la declaración, entre los que figuran también la OIM, el PMA, UNICEF o la UNESCO así como varias ONG como CARE y Acción contra el Hambre, han reconocido el hecho de que las fuerzas iraquíes hayan puesto la protección de los civiles en el centro de su plan de lucha contra Estado Islámico.
"La atención mundial está puesta en la campaña militar en Irak, pero una vez haya terminado, todavía habrá una crisis humanitaria", ha recordado Grande. "Hasta tres millones de iraquíes, puede que incluso cuatro millones dependiendo de lo que ocurra en Mosul, Hawiga y Tal Afar, podrían verse desplazados de sus casas como resultado del conflicto", ha prevenido.
"Estas familias necesitarán hacer elecciones cruciales sobre cómo reconstruir y restablecer sus vidas y nosotros necesitaremos estar ahí para ayudarles", ha resaltado Grande. "Esperamos y confiamos en que la comunidad internacional no se marchará después de Mosul. Sería un error, uno muy grande, si esto ocurriera", ha prevenido.