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La OCHA eleva a 82.000 la cifra de desplazados por la ofensiva contra Estado Islámico en Mosul

Naciones Unidas ha elevado este martes a 82.000 el número de civiles desplazados a causa de la ofensiva de las fuerzas de seguridad de Irak contra el grupo yihadista Estado Islámico en la localidad de Mosul.
Según las últimas cifras publicadas por la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), un total de 82.068 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares desde que se inició la ofensiva, hace ya ocho semanas.
Asimismo, la OCHA ha señalado que miles de personas que residen en áreas cuyo control ha sido recuperado recientemente, zonas altamente vulnerables y con importantes necesidades de asistencia humanitaria.
Se estima que alrededor de un millón de personas permanecen en el interior de la ciudad, fuera del alcance de las agencias humanitarias que están operando en la zona, algo por lo que la comunidad humanitaria ha expresado su preocupación, dadas las carencias alimentarias y de agua que sufren.
La agencia ha explicado que las lesiones traumáticas entre civiles se han multiplicado por siete desde el último informe, alcanzando los 410 heridos, principalmente, a causa de disparos, minas antipersona, bombardeos y fuego de mortero.
El primer ministro de Irak, Haider al Abadi, ordenó el 17 de octubre el inicio de las operaciones para recuperar Mosul. El grupo yihadista controla la ciudad desde verano de 2014 y la ha convertido en la capital iraquí de su proclamado califato.
Con cerca de dos millones de personas antes de que comenzaran los enfrentamientos, la ciudad constituye una zona de vital importancia para los milicianos en Irak. No obstante, el Gobierno teme que el asalto a la urbe provoque un éxodo masivo de civiles.