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Mueren de hambre cinco personas, entre ellas tres niños, en un campamento de desplazados en Yuba

Al menos cinco personas, entre ellas tres niños, han muerto en los últimos días de hambre en un campamento de desplazados internos de la capital de Sudán del Sur, Yuba.
Amer Manyok Deng, miembro de la Comisión Conjunta de Monitorización y Evaluación, ha indicado que los fallecidos eran parte de las miles de personas que han huido en las últimas semanas de la región de Yei (sur).
"Les falta agua potable, les falta comida, y a consecuencia de ello han muerto tres niños y dos mujeres", ha dicho Deng, en declaraciones a la emisora local Eye Radio.
Así, ha indicado que los desplazados internos llegados de Yei se encuentran en los alrededores de la capital, agregando que el Bloque Femenino --que encabeza-- está pidiendo ayuda a las ONG internacionales para hacer frente a la situación.
La semana pasada, Human Rights Watch (HRW) acusó al Ejército y los rebeldes de cometer "graves abusos" en Yei, entre ellos asesinatos, violaciones y arrestos arbitrarios por parte de las tropas gubernamentales, y secuestros por parte de los rebeldes.
Las investigaciones de la ONG incluyen entrevistas a 70 víctimas y testigos en Yei, capital del recientemente creado estado de Río Yei, en Ecuatoria Central.
Sin embargo, y a causa de la inseguridad, los investigadores no lograron salir de la ciudad y analizar la situación en las zonas de Mugwo, Rubeke y Mitika, donde se han denunciado numerosos abusos.
Residentes de Yei relataron ataques contra civiles y el temor a ser arrestados, agregando que los combates han provocado desplazamientos masivos desde principios de julio.
Los combates entre el Ejército y los rebeldes, así como los ataques de ambas partes contra la población civil, han ido en aumento en el sur del país después de los enfrentamientos registrados en julio en Yuba, que se saldaron con 300 muertos.
A mediados de noviembre, la representante especial de Naciones Unidas en Sudán del Sur, Ellen Maregrethe Loj, alertó de que el país corre el riesgo de volver a verse inmerso en una guerra civil a gran escala.