Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La MINUSMA condena las "continuas violaciones" del alto el fuego por parte de la Plataforma y la CMA

La Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en Malí (MINUSMA) ha condenado este jueves las "continuas violaciones del alto el fuego" por parte de la Plataforma y la Coordinación de Movimientos del Azawad.
Ambos grupos firmaron en junio de 2015 un acuerdo de alto el fuego, a raíz de su acuerdo de paz de mayo de 2015 para poner fin a los enfrentamientos en el norte de Malí.
"Estas violaciones incluyen movimientos de convoyes armados, provocaciones e incluso enfrentamientos armados, como los que tienen lugar al sur de Aguelhok", ha dicho el portavoz de la Secretaría General de la ONU, Stéphane Dujarric.
Por ello, el jefe de la MINUSMA, Mahamat Salé Annadif, ha pedido a las partes que pongan fin "inmediatamente" a estas violaciones, advirtiendo de que "de continuar, se corre el riesgo de que (las partes) minen su credibilidad como socios en la búsqueda de una paz duradera en Malí".
El norte de Malí es una región convulsa con presencia de tropas francesas desde la revuelta tuareg de 2013, que rápidamente fue secuestrada por grupos yihadistas, lo que provocó la intervención militar de París en su antigua colonia.
El proceso de paz sufrió un duro golpe a mediados de enero, tras la muerte de al menos 77 personas en un atentado contra una base militar que albergaba a soldados gubernamentales y a miembros de grupos armados rebeldes --Plataforma y CMA-- que acordaron llevar a cabo patrullas conjuntas en el marco del acuerdo de paz.
Estas patrullas, a las que está previsto que se unan también militares malienses, están pensadas como germen de una reconfiguración del Ejército en el que estén integrados dichos antiguos miembros de grupos rebeldes, en el marco del Mecanismo Operacional de Coordinación (MOC).
La autoría del atentado fue reclamado por Al Murabitún, vinculado a Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI). El grupo, dirigido por el yihadista argelino Mojtar Belmojtar, ha llevado a cabo en los últimos años varios atentados de gran magnitud contra objetivos civiles y militares en el norte de Malí y en otros países africanos.
Tras el atentado, el presidente de Malí, Ibrahim Boubacar Keita, hizo un llamamiento a aplicar en su totalidad el acuerdo de paz, pidiendo que el ataque no impacte negativamente en este proceso.