Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La Lista Árabe Conjunta advierte de que hay "miles de Azarias que no han sido llevados a juicio"

El diputado árabe-israelí Jama Zahalka, de la Lista Árabe Conjunta, ha reaccionado a la condena emitida contra el soldado Elor Azaria, acusado de ejecutar de un disparo en la cabeza a un supuesto atacante palestino cuando éste se encontraba ya herido y reducido en el suelo, y ha señalado que en Israel hay miles como él a los que no se les está juzgando.
"Hay miles de Azarias (en Israel) que no han sido llevados a juicio", ha lamentado Zahalka, que considera que la raíz del problema no está en soldados individuales, como Azaria, sino en el liderazgo.
"El problema está en el liderazgo, que continúa (llevando a cabo) actos de asesinato y ocupación y de abusos a los Derechos Humanos de los palestinos", ha continuado.
En este contexto, Zahalka ha resaltado que es el Gobierno israelí el que debería ser llevado ante el Tribunal Penal Internacional (TPI), de La Haya. "Si esto no ocurre, el asesinato autorizado de forma oficial va a continuar".
Azaria fue condenado este miércoles por un suceso ocurrido en mayo de 2016, cuando el soldado remató a un palestino que ya había sido reducido y que se encontraba herido en el suelo.
El ministro del Interior, Naftali Bennet, ha pedido directamente el indulto para el condenado, algo que por el momento no ha descartado el titular de Defensa, Avigdor Lieberman, y que el propio primer ministro, Benjamin Netanyahu, ha apoyado.
Los hechos tuvieron lugar en plena espiral de violencia entre israelíes y palestinos. Dos atacantes hirieron a un militar de Israel en la ciudad cisjordana de Hebrón, lo que desencadenó un tiroteo que inicialmente sólo supuso la muerte de uno de los supuestos agresores.
El segundo resultó herido, pero fue ejecutado de un disparo en la cabeza minutos después, cuando estaba tirado en el suelo y desarmado. La autopsia realizada posteriormente determinó que fue el disparo en la cabeza el que acabó con su vida.
El incidente fue grabado por una cámara y la publicación del vídeo desencadenó una oleada de críticas a la actuación del soldado, así como divisiones en el interior del Gobierno que encabeza Benjamin Netanyahu. La nitidez del suceso provocó que el primer ministro condenara las acciones del militar, en una inusitada crítica a su propio Ejército, al que ha calificado en innumerables ocasiones como "el más moral del mundo".