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El Kurdistán iraquí dice que no puede seguir acogiendo a desplazados desde Mosul y pide ayuda

El primer ministro de la región semiautónoma del Kurdistán iraquí, Nechirvan Barzani, ha advertido este jueves de que no se puede seguir haciendo frente a la llegada de desplazados desde la ciudad de Mosul si no hay ayuda de la comunidad internacional.
"Dada la situación actual, la región del Kurdistán no puede permitirse recibir más desplazados internos", ha dicho, tras una reunión con una delegación estadounidense encabezada por el vicesecretario de Estado Anthony Blinken.
Durante la misma, Barzani ha resaltado que "es necesario que la comunidad internacional apoye al Kurdistán y a Irak para que puedan dar los servicios necesarios a los desplazados que se dirigirán a la región tras la operación en Mosul", según ha informado la cadena de televisión kurda Rudaw.
El primer ministro del Kurdistán iraquí ha hecho referencia así a los preparativos de las fuerzas iraquíes y la coalición internacional para lanzar una ofensiva con el objetivo de arrebatar Mosul al grupo yihadista Estado Islámico.
A principios de julio, las fuerzas iraquíes, sus milicias aliadas, los peshmerga y la coalición liderada por Estados Unidos consiguieron tomar el control de Qayara, localizada en la orilla oeste del Tigris y un punto esencial en la ofensiva para tomar Mosul, la segunda ciudad más importante del país y principal bastión de Estado Islámico en Irak.
Este operativo recibió un gran impulso después de que el Ejército iraquí recuperar la ciudad de Faluya, en el marco de un operativo más extenso cuyo objetivo es retomar los territorios capturados por el grupo en 2014.
La victoria en Faluya sirvió, efectivamente, para alentar la campaña en Mosul, que el Gobierno iraquí pretende haber recuperado antes de acabar este año.