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'He comprado una cuna para una de mis bebés y un ataúd para la otra"

Foto de familiacuatro.com

Kerry Carruthers, de 32 años, de Truro (Inglaterra), estaba de 24 semanas de embarazo cuando una de sus hijas gemelas murió después de hacerle cirugía láser para corregir el llamado síndrome de "transfusión de gemelo a gemelo". Así, la hija ya fallecida permaneció en el vientre de Kerry más de un mes para poder salvar a su hermana.

Según el diario "Daily Mail", Kerry estaba embarazada de gemelas pero sólo una de ellas nació. Las dos pequeñas que esperaba padecían el síndrome de "transfusión de gemelo a gemelo". Esto se produce cuando la sangre pasa de un embrión al otro. El feto que pierde la sangre se denomina gemelo donante y el gemelo que la recibe se denomina gemelo receptor. El gemelo donante se queda con muy poca sangre, lo que significa que no puede crecer bien.
Esta enfermedad afecta a un 15 por ciento de los gemelos idénticos que comparten la placenta y el suministro de sangre en el útero. Entre el 80 y el 90 por ciento de los bebés que padecen esta enfermedad mueren si no son tratados.
Una de los hijas de Carruthers murió en el útero durante la intervención y para salvar la vida del otro se enfrentó a la angustia de llevar a su bebé muerto seis semanas hasta que se puso de parto natural.Una madre, sin duda, muy fuerte capaz de soportar la pérdida de uno de sus hijos y celebrar la llegada del otro.