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La Justicia brasileña investiga a las empresas que trabajaron para la campaña de Rousseff y Temer

El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil ha ordenado investigar a varias empresas que prestaron servicios a las campañas de Dilma Rousseff y Michel Temer para su reelección como presidenta y vicepresidente en 2014.
La Policía Federal ha llevado a cabo este martes más de una veintena de registros en compañías de comunicación y publicidad de los estados de Sao Paulo, Minas Gerais y Santa Catarina a petición del magistrado del TSE Herman Benjamin.
Benjamin indaga presuntas "irregularidades en los gastos electorales" que, de momento, han afectado a 15 personas físicas y jurídicas cuyos nombres no han sido difundidos para favorecer el curso de las pesquisas, según informa Agencia Brasil.
"Todas las empresas contratadas por la campaña Dilma-Temer cumplían los requisitos legales de regulación jurídica y capacidad operativa", ha dicho, por su parte, el abogado de la líder izquierdista, Flavio Caetano, en un comunicado.
Rousseff ha expresado, a través de esta nota, su "perplejidad" por el hecho de que el TSE haya resucitado esta investigación "casi dos años después" de que decidiera cerrarla, sin que haya ningún "fundamento de urgencia".
Pese a ello, ha confiado "en que la Justicia electoral reconozca nuevamente la absoluta legalidad de los servicios contratados", al tiempo que ha recalcado "su pleno respeto a los principios del Estado Democrático de Derecho".
El presidente brasileño, por otro lado, ha asegurado que no le preocupa la nueva investigación. "Es natural, no hay ninguna irregularidad, sigue adelante con pruebas y hechos", ha aseverado Temer en declaraciones a la prensa tras un acto gubernamental.
Las cuentas de la campaña electoral de 2014 propiciaron que Rousseff fuera destituida el pasado 31 de agosto en un juicio político celebrado en el Senado por aumentar, sin autorización del Congreso, el gasto público en plena campaña.
En el caso de Temer, que lleva las riendas del Gobierno brasileño desde entonces, este caso es el primero que le afecta directamente, aunque se suma a los numerosos escándalos de corrupción que han rodeado a su Gabinete.