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Nueva avalancha de inmigrantes en Italia

Desbordados por la situación, los guardacostas italianos tienen una misión de urgencia. Atender a este bebé somalí de tres meses y a su madre, enfermos, a quienes un carguero maltés había rescatado previamente en aguas del Mediterráneo. Como ellos, 13.000 inmigrantes han llegado en la última semana a las costas del sur de Italia. Unos mil no lo lograron: perecieron ahogados en el intento. En todos los casos han sido viajes lacerantes, hacinados sin apenas viveres. Sin embargo, la travesía resultó especialmente penosa para estos africanos con quemaduras de segundo y tercer grado. Como cuentan, un incendio en el barracón donde los traficantes los encierran en Libia antes de partir provocó sus heridas. No fueron atendidos. Los embarcaron así en las lanchas, y es ahora en la isla de Lampedusa donde reciben tratamiento. En el primer trimestre del año, la UE ya ha registrado más de 57.000 entrada ilegales en sus fronteras, una cifra que triplica la del mismo período del año anterior. Aunque los Balcanes son el principal coladero, en su mayoría, de kosovares, el Mediterráneo es la ruta de los africanos y de las víctimas de las guerras en Libia y Siria que buscan en Europa la tierra prometida.