Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Estado Islámico no ha logrado establecerse en el norte de Afganistán, señala un portavoz presidencial

Los seguidores del grupo terrorista Estado Islámico no han logrado establecerse en el denominado Jurasán, zona del norte de Afganistán, después de que las fuerzas de seguridad afganas hayan frustrado las actividades de los yihadistas en las áreas que controlaban en la provincia, ha informado la agencia afgana Jaama.
El portavoz presidencial Shah Hussain Murtazvi ha asegurado en unas declaraciones a la televisión 1TV que el grupo miliciano ha recibido duros embates durante las operaciones llevadas a cabo por las fuerzas afganas, lo que ha frustrado el intento yihadista de establecerse en la denominada como provincia de Jurasán.
El término Jurasán hace referencia a una gran extensión entre Afganistán y los países de Asia central en la época del imperio persa. Se considera que tiene gran simbolismo para los grupos yihadistas ya que representa el florecimiento cultural de aquella civilización, que dominaba estos vastos territorios.
Los comentarios de Murtazvi llegan después de que el máximo mando estadounidense en Afganistán, John Nicholson, dijera que los leales a Estado Islámico en Afganistán tiene vínculos directos con el grupo terrorista en Irak y Siria.
Según Nicholson, los seguidores afganos cuentan con conexiones financieras, comunicativas y estratégicas con la cúpula del grupo que se encuentra en el autodenominado califato de Irak y Siria.
Los intentos yihadistas de establecer una rama de Estado Islámico en Afganistán ha llevado a la administración estadounidense a dar permiso para que el Ejército norteamericano supriman las actividades del grupo en Afganistán. Así, las fuerzas estadounidenses realizan bombardeos regulares contra seguidores de Estado Islámico en la provincia de Nangarhar, en el este del país.