Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La crisis migratoria no cesa en Hungría

La valla acuchillada se reforzara en las próximas semanas así que los refugiados apuran sus últimas oportunidades. Son decenas los grupos de sirios que entran ilegalmente en Hungría. También afganos. La vida en su país acabó y su éxodo por Asia y los Balcanes ha sido muy duro. Un viaje tan largo pasa factura sobre todo a los más pequeños. Y todavía no ha acabado su odisea.Temen el registro de las autoridades de Hungría que en teoría les obligaría a pedir residencia en este país y no en su destino soñado, Alemania. Por eso tratan de evitar a los policías apostados en la frontera. Los más jóvenes y los que viajan solos se escabullen y tratarán de continuar clandestinamente. A las familias, en cambio, pronto les interceptan. Pero Hungría no los quiere aquí y, aunque ellos aún no lo saben, antes o después serán enviados a otros países más ricos de la Unión Europea.