Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

HRW acusa a los huthis de bombardear a civiles en el sur de Yemen

Los rebeldes huthis bombardearon con artillería y en al menos seis ocasiones en mayo de 2017 barrios muy poblados en Taiz, en el suroeste de Yemen y bajo control de la coalición saudí, en una operación en la que murieron al menos 30 civiles y 160 resultaron heridos y que viola las Convenciones de Ginebra, que prohíben atacar objetivos civiles, según ha denunciado Human Rights Watch (HRW) este miércoles.
"Altos cargos huthis podrían enfrentarse a cargos de crímenes de guerra por ordenar ataques que golpearon indiscriminadamente barrios poblados en Taiz", ha declarado la directora de HRW en Oriente Próximo, Sarah Leah Whitson. "Todas las partes deben respetar las leyes de la guerra para minimizar daños civiles", ha añadido.
Los barrios bombardeados el 21 de mayo estaban a 800 metros de la línea de combate pero los del 22 y 23 de mayo tuvieron lugar en medio de la ciudad, en "zonas civiles muy pobladas", ha declarado Al Absi.
Las fuerzas saudíes, afines al Gobierno de Abdo Rabbu Mansur Hadi, controlan gran parte de Taiz desde marzo de 2016. Una organización yemení por la defensa de los Derechos Humanos, Mwatana, acusa a los huthis de la mayoría de los bombardeos con artillería que han documentado entre abril de 2015 y marzo de 2016.
"Los mandos huthis deben detener inmediatamente estos ataques indiscriminados y el Gobierno yemení tiene que asegurar que sus fuerzas no están lanzando ataques similares e ilegales fuera de la ciudad", ha apuntado Whitson.
Testigos que presenciaron los seis ataques en Taiz documentados por Human Rights Watch informaron de que no había soldados de la coalición saudí y el Gobierno en esas zonas.
El principal hospital de la ciudad, en Al Thawra, atendió a 59 civiles heridos de guerra entre el 20 y el 26 de mayo, entre los que había 20 niños, y otras tres personas, incluido otro niño, fallecieron antes de ser trasladadas, según contó el director del centro, el doctor Ahmad al Dumaini.
En diez días, un total de tres hospitales, el de Al Safwa, Al Thawra y Al Rawda, recibieron los cuerpos de 31 personas, incluídas seis niños, y atendieron a otras 167 heridas, entre ellos 60 menores.
INCUMPLIMIENTO DE LA LEY INTERNACIONAL
No es la primera vez que Taiz, la tercera ciudad más grande de Yemen, es objetivo de bombardeos huthis. En junio de 2016, ataques con artillería mataron en tres días a unos 18 civiles e hirieron a 68, golpeando mercados abarrotados por las compras de Ramadan. En agosto de 2015, tres asaltos huthis provocaron la muerte de 14 civiles, entre ellos, cinco niños.
Durante los últimos dos años, las fuerzas huthis, que controlan la capital, Saná, lanzan proyectiles desde el distrito elevado de Al Hawban contra localidades de Taiz, según entrevistas a 14 testigos de los ataques de mayo recogidas por HRW.
La coalición saudí también ha perpetrado ataques en zonas pobladas a las afueras de la ciudad. La ONG ha documentado siete ataques entre el 21 y el 23 de mayo en los que murieron 12 civiles, entre ellos cuatro niños, y 29 heridos, diez de ellos niños. El 22 de mayo, podrían haber bombardeado el distrito de Al Hawban, en el noreste de Taiz y bajo control huthi, matando a tres civiles, entre ellos dos niños, e hiriendo a otras dos personas.
La normativa que regula la guerra exige que los ataques se dirijan contra blancos militares y se minimicen daños civiles, obligando a reubicar a los civiles en zonas seguras. Armas explosivas tan inexactas no pueden dirigirse a objetivos militares sin asumir un riesgo elevado de provocar daños colaterales en zonas pobladas.