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HRW critica que Birmania trate la agresión de cuatro policías a rohingya como "un caso aislado"

El subdirector de Human Rights Watch para Asia, Phil Robertson, ha denunciado este miércoles que el Gobierno de Birmania esté tratando el caso de una agresión perpetrada por varios agentes de Policía contra musulmanes de la minoría rohingya como "un caso aislado", cuando hay otros abusos que están "esperando una investigación".
En un comunicado difundido desde la propia organización, Robertson ha hecho referencia a las declaraciones de un portavoz del Ministerio birmano de Asuntos Exteriores, que califica este caso de "aislado".
Se trata de una agresión que tuvo lugar el pasado mes de noviembre y que salió a la luz recientemente, después de que circularan por las redes sociales imágenes y grabaciones de los agentes golpeando a varios musulmanes de la castigada minoría rohingya. El Gobierno ha reconocido la agresión y ha detenido a cuatro agentes.
"Si bien la rápida respuesta del Gobierno a estas acusaciones es importante, muchos otros abusos de Derechos Humanos, entre ellos asesinatos extrajudiciales, violaciones y destrucción de viviendas, esperan una investigación apropiada y un procesamiento", ha denunciado.
La rohingya es una de las minorías más perseguidas del mundo y desde que el Ejército estableció su última operación en el estado de Rajine, después de un incidente que acabó con la muerte de nueve guardias fronterizos --y de la que el Gobierno responsabiliza a los rohingya--, tanto los propios musulmanes como defensores de los Derechos Humanos, a los que se les ha prohibido estar en el terreno, han denunciado numerosas agresiones.
Pero hasta el momento, el Gobierno birmano ha rechazado todas las informaciones de abusos serios, tildando algunos de ellos incluso de "falsas violaciones".
En este contexto, HRW ha denunciado que el Ejecutivo de Birmania sí ha actuado rápidamente en esta ocasión porque se enfrentaba a unas pruebas gráficas que se extendieron rápidamente y a las que todo el mundo pudo acceder con facilidad.
En el vídeo, de poco más de un minuto de duración y filmado por uno de los agentes, se puede ver cómo varios guardias atestan patadas y golpean con sus porras a dos musulmanes rohingya sentados en el suelo, mientras otras decenas de sus correligionarios están con las manos en la nuca y la cabeza agachada.
"Pero este vídeo plantea otra pregunta: si los propios agentes de la Policía son capaces de grabarse a sí mismos golpeando a rohingya, ¿qué horrores estarán teniendo lugar detrás de las cámaras?
El pasado 9 de octubre se registraron varios ataques que acabaron con la muerte de nueve guardias fronterizos. El Gobierno cree que un grupo de cerca de 400 musulmanes rohingya planeó y ejecutó los ataques. Desde entonces, han muerto más de 70 personas a manos del Ejército nacional.
El Ejército se ha desplegado por el norte de Rajine, cerca de la frontera con Bangladesh, después de este ataque, bloqueando el acceso a la zona a los trabajadores y a la mayoría de los periodistas, que han estado denunciando casos de agresiones y violación de Derechos Humanos.
Incluso el responsable del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en la localidad bangladeshí de Cox's Bazar, John McKissick, ha acusado al Gobierno de Birmania de estar cometiendo una "limpieza étnica" contra los musulmanes rohingya que, durante las últimas semanas, han estado huyendo del convulso estado de Rajine hacia Bangladesh.