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HRW pide a Afganistán planes para proteger a la minoría chií tras el atentado en Kabul

La organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) ha reclamado este martes al Gobierno afgano un plan para proteger a la minoría chií durante eventos públicos de relevancia, tras la muerte de 32 personas en un atentado contra una mezquita en la capital, Kabul.
En su comunicado, la ONG ha detallado que, desde el mes de julio, más de 500 miembros de la comunidad chií han muerto o resultado heridos en atentados suicidas en el país.
En este caso, la autoría el atentado en la mezquita chií de Baqir-ul-Olum, en el oeste de Kabul, ha sido reclamada por el grupo yihadista Estado Islámico.
En octubre, otro ataque de Estado Islámico acabó con la vida de al menos 18 personas y dejó 36 heridos en el templo de Saji en la capital afgana. Ese atentado fue perpetrado por varios hombres armados cuando cientos de personas estaban participando en el rito de la Ashura.
Ese mismo mes, otro ataque de Estado Islámico acabó con la vida de al menos 18 personas y dejó 36 heridos en el templo de Saji en la capital afgana. Ese atentado fue perpetrado por varios hombres armados cuando cientos de personas estaban participando en el rito de la Ashura.
"Estado Islámico ha incrementado sus horribles ataques contra reuniones públicas chiíes, haciendo que ningún lugar sea seguro", ha dicho Patricia Gossman, investigadora de HRW para el país centroasiático.
"El Gobierno, los líderes chiíes y los grupos de la sociedad civil deben trabajar juntos para desarrollar vías para mejorar la seguridad durante reuniones públicas y religiosas, para que los miembros de la comunidad chií puedan ejercer sus derechos básicos", ha agregado.
Por último, Gossman ha recalcado que "los insurgentes responsables de atrocidades contra comunidades étnicas o religiosas (...) cometen crímenes contra la Humanidad".