Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Günter Grass compara el veto israelí con los métodos de la Stasi

El escritor alemán comparó la decisión del Estado judío de impedir su entrada al país con una prohibición similar que le impuso el líder de la temida policía secreta de la República Democrática Alemana, la Stasi.

En un comentario enviado por Grass que se publicará en la edición del jueves del diario Süddeutsche Zeitung, el Premio Nobel de Literatura enfatizó que Israel, la ex RDA comunista y Myanmar eran los únicos países que le han impuesto prohibiciones de viajar.
   El escritor dijo que mientras Myanmar parecía ofrecer una luz de esperanza para el cambio, se refirió a Israel como un "poder nuclear sin control" que se considera inmune a la crítica.
   Grass, de 84 años, causó una tormenta a principios de este mes con la publicación de un poema en el que calificó a Israel como una amenaza para la paz mundial. El poema fue criticado en Alemania, donde se le catalogó de "antisemita". Posteriormente, el ministro israelí de Interior, Eli Yishai, declaró a Grass "persona non grata".
   Grass es para muchos la voz de una generación alemana que creció en la era nazi y tuvo que llevar la carga de la sensación de culpa de sus padres por los horrores cometidos, especialmente el Holocausto judío.
   Sin embargo, el escritor que durante décadas urgió a sus compatriotas a asumir el pasado nazi, perdió mucha autoridad moral después de reconocer en 2006 que sirvió de adolescente en las fuerzas nazis Waffen SS.
   Grass dijo que la prohibición israelí le recordaba la decisión adoptada por el ex jefe de la Stasi Erich Mielke para evitar que visitara la Alemania oriental.
   "Ahora el ministro de Interior de una democracia, el Estado de Israel me ha castigado con una prohibición de viajar y el tono de su justificación (...) me recuerda a la sentencia del ministro Mielke", escribió Grass.
   "Aún me veo irremediablemente relacionado con el país de Israel".