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Grecia se vuelve a paralizar

Grecia vuelve a paralizarse por una nueva huelga general de 48 horasReuters

Comienza una nueva huelga general de 48 horas en el país

Los sindicatos griegos han comenzado una nueva huelga general de 48 horas. La mayor protesta realizada en años se produce mientras el Parlamento se prepara para votar nuevas medidas de austeridad diseñadas para evitar una suspensión de pagos que podría desencadenar una crisis en la zona euro.
La huelga ha obligado a cerrar oficinas gubernamentales, negocios, servicios públicos, e incluso proveedores de productos diarios como tiendas y panaderías y culminará con manifestaciones masivas frente al Parlamento, que ha sido lugar de violentos enfrentamientos desde junio, según informa Reuters.
Unos 400 trabajadores portuarios se han concentrado a la entrada del principal puerto griego, y unos 1.000 guardias de prisiones se reunieron a las puertas del Ministerio de Justicia antes de las manifestaciones de mayor envergadura previstas para este miércoles.
Por su parte, los controladores de tráfico aéreo han decidido suavizar su protesta para reducir el impacto en los pasajeros y dejar de trabajar 12 horas en lugar de 48.
"Desde la medianoche hasta el miércoles a mediodía, 150 vuelos domésticos e internacionales - salidas y llegadas - han sido cancelados, mientras que 16 vuelos han sido reprogramados", según ha confirmado una portavoz del aeropuerto de Atenas a Reuters.
El paro llega mientras los líderes de la Unión Europea estudian fijar las directrices de un nuevo paquete de rescate a tiempo para una cumbre el domingo, que espera acordar medidas para proteger el sistema financiero de la región de un posible impago griego.
El primer ministro griego, Georgios Papandreu, hizo un llamamiento final para recabar apoyos a última hora del martes, comparando la situación que afronta Grecia a una guerra y diciendo a los diputados de su partido, el PASOK, que su obligación era respaldar las nuevas medidas de contención del gasto.
Atrapada en el tercer año de una profunda recesión y ahogada por una deuda pública que supone un 162% del Producto Interior Bruto que pocos confían en que pueda devolver, Grecia se ha sumido aún más en la crisis, pese a las repetidas dosis de austeridad.