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Gorbachov ve posible "una nueva unión" 25 años después de la caída de la URSS

El exlíder de la URSS Mijail Gorbachov ha asegurado que "es posible" que, 25 años después de la caída del bloque soviético, se pueda formar "una nueva unión" sobre la base de las antiguas repúblicas y teniendo en cuenta la "libre voluntad" de cada territorio.
Gorbachov, poco dado a las entrevistas, ha repasado para varios medios los instantes anteriores y posteriores al desmanteamiento de la URSS. El 25 de diciembre de 1991 abandonó su puesto y un cuarto de siglo después a dicho tener "la conciencia limpia" en torno a lo que ocurrió.
"Estuve defendiendo a la URSS hasta el final. Reformar y refrescar la Unión Soviética era necesario y posible", ha dicho el antiguo dirigente, en una entrevista con la agencia de noticias Itar-Tass en las que también ha asumido su parte. "No renuncio a mi parte de responsabilidad", ha subrayado.
Sobre la posible participación de Estados Unidos y a la pregunta de si este país apoyó el colapso de la URSS, Gorbachov ha evitado señalarle como culpable, en la medida en que entiende que no participaron, "especialmente en el principio". En este sentido, ha apuntado que "nadie pensó que la Unión Soviética pudiese ser eliminada".
Gorbachov ha descartado una posible "restauración" del mismo modelo, pero sí que ve posible la creación de "una nueva unión". "Con las fronteras anteriores, con los mismos miembros, teniendo en cuenta la libre voluntad. Creo que una nueva unión es posible", ha esgrimido en la entrevista.
REUNIÓN TRIPARTITA
Gorbachov se ha referido también al Tratado de Belavezha, con los que el ruso Boris Yeltsin, el ucraniano Leonid Kravchuk y el bielorruso Stanislav Shushkievich sellaron el 8 de diciembre de 1991 la disolución de la URSS. En relación a la posibilidad de haber ordenado el arresto de todos ellos, Gorbachov ha asegurado que "no sabía cuál era el propósito de ese encuentro".
No obstante, ha reconocido que podría haber sido considerado un principio de "guerra civil". "Habría sido peligroso hacerlo para mantener el poder, en lugar de utilizar métodos democráticos", ha argumentado, para acto seguido defender que era partidario de los cambios "sin sangre" y que por esta razón terminó abandonando el poder.