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El Gobierno anuncia que respetará la decisión de los tribunales sobre Gezi

El Gobierno de Turquía ha anunciado este viernes que respetará la decisión que adopten los tribunales respecto a la demolición del parque Gezi en caso de que su apelación no fructifique, según ha afirmado el portavoz del Partido Justicia y Democracia (AKP), Huseyin Çelik. Así, si la apelación fracasa, se mantendrá su estado actual, mientras que si fructifica, se celebrará un referéndum para decidir si se llevan a cabo las obras, ha informado el portavoz.

La nueva postura del Ejecutivo ha sido anunciada tras la reunión celebrada a última hora del jueves entre el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, y representantes de los grupos que se oponen a la transformación del parque Gezi de Estambul en un centro comercial. Entre ellos había ocho artistas y dos miembros de la Plataforma Solidaridad con Taksim.
Çelik ha sostenido que, durante el encuentro, se ha alcanzado un acuerdo en torno al futuro del parque, uno de los pocos focos verdes de la localidad de Estambul. Así, si la apelación fracasa, se mantendrá su estado actual, mientras que si fructifica, se celebrará un referéndum para decidir si se llevan a cabo las obras.
"Turquía es un estado de derecho. Es imposible que el Ejecutivo lleve a cabo un acto ilegal. Hay una decisión de un tribunal, y el Gobierno ha de estar conforme con la misma", ha indicado, según ha informado el diario turco 'Hurriyet'.
Asimismo, ha agregado que el excesivo uso de la fuerza por parte de la Policía en la represión de las manifestaciones antigubernamentales también ha sido tratado durante la reunión.
"Los representantes de los manifestantes han pedido sensibilidad en este asunto. Si se determina que un agente ha cometido un crimen, será castigado tal y como contempla la legislación", ha valorado.
Por último, Çelik ha reiterado su llamamiento al fin de las protestas. "Me dirijo a la gente joven que se ha reunido en favor del medio ambiente: Volved a vuestras camas calientes en casa", ha dicho.
Por su parte, miembros de la Plataforma de Solidaridad con Taksim han mostrado su satisfacción con el compromiso del Gobierno a respetar la decisión de los tribunales. "Reaccionaremos de forma positiva a esta postura positiva", ha dicho el secretario general del grupo, Tayfun Kahraman.
La plataforma ha anunciado que este viernes celebrará un acto para conmemorar el fallecimiento de tres manifestantes a causa de la represión de las fuerzas de seguridad y ha recalcado que dejará la decisión de abandonar las protestas en manos de los manifestantes.
"Todo comenzó con una sensibilidad dirigida al parque. La gente sensible tomará sus propias decisiones igual que lo hizo ante la violencia policial", ha dicho Eyup Muhçu, también miembro de la Plataforma de Solidaridad con Taksim.
La reunión se ha celebrado apenas horas después de que el primer ministro diese un ultimátum a los manifestantes congregados en la plaza Taksim de Estambul para que la abandonen y les advirtiese de que su paciencia se ha agotado.
Erdogan había desafiado previamente la decisión de los tribunales cuestionando su imparcialidad e insistió en que la decisión de transformar el parque Gezi en un centro comercial.
Sin embargo, tras su reunión con representantes de los manifestantes el miércoles, el primer ministro planteó la posibilidad de celebrar un referéndum al respecto. En respuesta, la plataforma anunció su rechazo al referéndum en caso de que fracasara la apelación y aseguró no tener intención de abandonar las protestas.
Reivindicaciones
Además de la reivindicación de que no se construya el citado centro comercial, los turcos que participan en las protestas exigen el fin del uso de los gases lacrimógenos por parte de la Policía, que han llegado a comparar con el agente naranja, así como la dimisión del responsable de la Policía que mandó utilizar estos gases contra la población.
Al mismo tiempo reivindican la liberación de las cientos de personas que han sido detenidas durante los últimos días, así como un cambio en la legislación actual para que los turcos no deban pedir permiso cada vez que desean manifestarse o concentrarse para reivindicar cualquier tema.
La protesta comenzó a raíz del anuncio de la tala de árboles centenarios de la plaza Taksim para la construcción de un centro comercial, pero la violenta represión policial contra los manifestantes provocó una movilización aún mayor para denunciar lo que consideran autoritarismo del primer ministro.
Los críticos acusan al Gobierno que lidera Erdogan de ser el causante de los problemas que sufre estos días el país por haber arremetido contra los manifestantes en los primeros días de movilizaciones y por haber intentado vincularlos con el terrorismo.
La Policía empleó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los manifestantes, lo que provocó que las protestas derivaran en enfrentamientos y, posteriormente, se extendieran a otras ciudades.