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El Gobierno promete un medidas anticorrupción tras la protesta contra Rousseff

El Gobierno de Brasil ha prometido que presentará "en los próximos días" ante el Congreso un paquete ante corrupción, en respuesta a las protestas masivas contra la presidenta, Dilma Rousseff, que han congregado a cerca de un millón de personas en todo el país.

El anuncio ha sido formulado tras una reunión entre la mandataria y varios de sus principales ministros para analizar el impacto de las manifestaciones, según ha informado el diario brasileño 'O Globo'.
Tras la misma, el ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, ha descrito las protestas como "democráticas", al tiempo que ha destacado que "el Gobierno está atento y dispuesto a escuchar las voces de la calle". "No hay democracia sin diálogo, sin tolerancia de las posiciones divergentes", ha agregado.
Por su parte, el jefe de la secretaría general de la Presidencia, Miguel Rossetto, ha adoptado una postura diferente de Cardozo, afirmando que las protestas han sido protagonizadas por seguidores del opositor Aécio Neves.
Las marchas, convocadas a través de las redes sociales, se han desarrollado de forma absolutamente pacífica y en ellas se han exhibido con profusión los colores de la bandera brasileña. El lema más generalizado ha sido el de 'Fuera Dilma', pero también se han podido ver pancartas a pidiendo una 'Intervención militar'.
La principal manifestación se ha producido en Sao Paulo, donde unas 240.000 personas, según las autoridades, han ocupado la principal avenida de la ciudad.
La mayoría de los organizadores piden que se abra un proceso de destitución contra la presidenta, argumentando una presunta corrupción del gobierno del Partido de los Trabajadores (PT), el escándalo por desvío de fondos en la petrolera estatal Petrobras y los elevados impuestos, entre otras cosas.
En Brasilia, cerca de 45.000 personas se concentraron en la Explanada de los Ministerios y frente al Congreso Nacional, según informaciones de la Policía Militar, que ha movilizado a 1.600 efectivos.
En la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, más de 15.000 personas han secundado la protesta, según la Policía Militar, mientras que los organizadores estiman que la cifra de manifestantes alcanzó los 30.000.