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El Gobierno marfileño ordena que depongan las armas a los militares que han tomado Bouaké

El ministro de Defensa marfileño ha pedido que la rendición del grupo de amotinados formado por un grupo de antiguos rebeldes ahora integrados en el Ejército, que han tomado este viernes la emblemática ciudad de Bouaké, la segunda más grande del país, para pedir salarios más altos y bonificaciones.
"Solo pido a los soldados que permanezcan en calma y que regresen a sus barracones para que podamos encontrar soluciones permanentes", ha solicitado el ministro Alain-Richard Donwahi a través de un discurso televisado a la nación.
El incidente ha comenzado a las 03.00 de esta madrugada, cuando los militares han entrado por la fuerza en varias comisarías de la ciudad, que ahora mismo y según fuentes militares "está bajo su control".
Bouake se encuentra en el centro de la rebelión que derrocó al ex jefe de Gobierno marfileño, Laurent Gbagbo, actualmente juzgado por el Tribunal Penal Internacional por crímenes de guerra, y en la que participaron varios de los rebeldes ahora amotinados. En un principio se creía que se trataba de militares retirados.
El grupo de asaltantes parece estar bastante descoordinado. "No tienen ningún líder o portavoz, así que es difícil negociar con ellos", ha declarado a la cadena BBC el diputado Bema Fofana.
De igual modo se han escuchado disparos en la cercana localidad de Daloa, de momento sin más detalles sobre la naturaleza de los mismos.