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El Gobierno australiano y ACNUR se enfrentan por un polémico proyecto de ley sobre refugiados

El primer ministro de Australia, Malcolm Turnbull, ha asegurado que la ley que pretende aprobar para que a los refugiados reasentados en el exterior --en las islas de Manus o Nauru-- se les prohíba la entrada en Australia no viola ninguna ley internacional, después de que esta haya sido desafiada por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
El representante regional de ACNUR, Thomas Albrecht, declaró ante la agencia Fairfax Media que esta legislación parece ir en contra del artículo 31 de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, que prohíbe que los refugiados sean penalizados por buscar protección sin que su situación esté regularizada.
Turnbull ha pedido a los laboristas que respalden esta medida, que impediría la entrada de los refugiados a pesar de que hayan conseguido algún tipo de visado, cuando se lleve al Parlamento el lunes, a pesar de que ni el partido ni la propia agencia de la ONU han visto aún el borrador del texto, según ha informado 'The Sydney Morning Herald'.
Por su parte, el líder de los laboristas, Bill Shorten, ha tildado de "ridícula" esta medida.
El 'premier' australiano ha asegurado que, tras haber recibido "asesoría legal", la norma es "consistente con las obligaciones internacionales" del país. En este sentido, el ministro de Inmigración, Peter Dutton, ha argumentado la necesidad de la ley para impedir que los refugiados reasentados desde la isla de Manus o de Nauru entren en Australia "por la puerta de atrás o con un visado de turista".