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El Gobierno anuncia una ofensiva contra los disidentes de las FARC

El ministro de Defensa de Colombia, Luis Carlos Villegas, ha anunciado este miércoles una ofensiva contra los guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que se desmarquen del proceso de paz.
"Los vamos a perseguir, porque el proceso de paz es serio para quienes estén dentro de él y la Fuerza Pública es más poderosa para quienes estén afuera", ha dicho en declaraciones a RCN Radio. "La instrucción queda dada", ha subrayado.
Villegas ha indicado además que "aquellos que se declaren en disidencia de las FARC o que simplemente que se conviertan en bandidos por la ambición del dinero" serán considerados "objetivos de alto valor" para las fuerzas de seguridad.
Estas declaraciones se producen el mismo día que las FARC han informado sobre la expulsión de cinco comandantes "que hasta hace poco cumplieron tareas de mando", por "entrar en contradicción" con la línea político-militar emprendida con el proceso de paz.
La guerrilla ha instado "a los combatientes que bajo engaño han sido llevados a emprender un camino de aventura sin futuro" a "apartarse de la errada decisión que han tomado sus jefes inmediatos". "El camino de la paz abierto en medio de inmensas dificultades (...) no debe ser obstaculizado por un grupo de insensatos", ha defendido.
Las deserciones en las filas de las FARC han aumentado a raíz de la última crisis del proceso de paz, debido a la inseguridad jurídica que ha suscitado el rechazo del nuevo acuerdo por parte de los sectores críticos que obligaron a renegociarlo.
El Gobierno y las FARC sellaron el 26 de septiembre un acuerdo de paz después de cuatro años de negociaciones, pero los colombianos lo rechazaron en el referéndum del 2 de octubre, lo que obligó a las partes a volver a la mesa de conversaciones para incluir las propuestas del 'no'.
El 24 de noviembre el Ejecutivo y la guerrilla suscribieron un nuevo acuerdo que sigue sin contentar a los detractores de los textos de La Habana porque, según argumentan, no se han incluido las reformas "estructurales" que habían demandando.
Para evitar un nuevo fiasco en las urnas, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, ha dejado la ratificación y la implementación del nuevo documento al Congreso, pero los defensores del 'no' han anunciado que lo combatirán por todas las vías.