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El Gobierno de Sudán promete que liberará a la mujer acusada de apostasía

Maya ha nacido en una prisión de Jartum (Sudán) mientras su madre permanecía encadenada a las paredes de la celda. Meriam Ibrahim, de 27 años, lleva varios meses encarcelada y esperando recibir 100 latigazos por adulterio y a morir ahorcada por apostasía. Uno de sus hermanos la denunció a las autoridades sudanesas por haberse convertido al cristianismo y haberse casado con un hombre de esta misma fe. Solo acompañada en su celda por su hijo mayor, de dos años, las autoridades esperaban a que terminase el periodo de lactancia para ejecutarla. Un portavoz del ministerio de exteriores sudanés ha comunicado que será liberada en los próximos días pero se desconocen las condiciones. La familia de Meriam no se fían de las promesas del Gobierno sudanés y dicen que no creerán en su liberación hasta que no se haga efectiva.