Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Supremo duda de la constitucionalidad de la Ley en Defensa del Matrimonio (DOMA)

El Supremo de EE.UU. sigue su debate sobre el matrimonio homosexualReuters

Cinco de los nueve jueces del Tribunal Supremo de Estados Unidos han expresado sus dudas sobre la constitucionalidad de la Ley en Defensa del Matrimonio (DOMA, por sus siglas en inglés) aprobada por el Congreso norteamericano en 1996, lo que parece anticipar un futuro veto a dicha normativa.

El Supremo analiza estos días si es constitucional prohibir por ley el matrimonio homosexual en base a los recursos presentados contra la Proposición 8, aprobada por los californianos en referéndum en el año 2008, y la DOMA. Esta última ley limita la definición de matrimonio a la unión entre un hombre y una mujer e impide, en la práctica, que las parejas homosexuales puedan beneficiarse de los mismos derechos que las heterosexuales.
La división entre magistrados progesistas y conservadores ha quedado patente en estos dos días de vistas, pero unas declaraciones del juez Anthony Kennedy, que podría ser clave para dar la mayoría a uno de los dos bandos, invitan a pensar que al menos cinco de los nueve miembros del Supremo son escépticos sobre la DOMA.
Kennedy ha cuestionado que, en un sistema federal, el Gobierno central tenga "autoridad para regular el matrimonio". En este sentido, ha sugerido que la competencia recae sobre los estados, según declaraciones recogidas por 'The New York Times'.
El debate sobre la Ley en Defensa del Matrimonio ha llegado al Supremo a raíz de un recurso presentado por una mujer lesbiana que, al enviudar, no pudo beneficiarse de los derechos de herencia que las leyes federales conceden a las parejas heterosexuales.
Su caso es, a juicio de los defensores de las bodas gays, un ejemplo de la discriminación a la que se enfrentan miles de parejas por los límites que la DOMA impone a más de un millar de leyes y programas federales. La juez Ruth Bader Ginsburg ha llegado a decir durante la vista de este miércoles que hay matrimonios completos y "desnatados".
La Ley en Defensa del Matrimonio ha sido uno de los principales pilares sobre el que los detractores de las bodas gays han basado sus argumentos durante años. En los últimos meses, sin embargo, numerosas personalidades políticas se han desmarcado del texto, incluido el expresidente Bill Clinton, que lo firmó durante su etapa en la Casa Blanca.
La sentencia para ambos casos, Proposición 8 y ley DOMA, aún tardará varios meses. El Supremo confía en dictar una resolución para finales de junio, aunque pocos se atreven a pronosticar su contenido por la división que han puesto de manifiesto estos últimos días los nueve jueces del tribunal.
Recriminación a Obama
Varios jueces del Tribunal Supremo no han ocultado su malestar por el respaldo que dio el año pasado el presidente del país, Barack Obama, a las bodas entre personas del mismo sexo. Obama y el Fiscal General norteamericano, Eric Holder, dijeron en febrero de 2011 que no defenderían la ley DOMA por considerarla contraria a la Constitución.
Para el magistrado Anthony Kennedy, Obama ha generado una situación "problemática", ya que, en su opinión, abre la puerta a que se cuestionen otras leyes aprobadas por el Congreso y recurridas ante los tribunales, informa la agencia Reuters.
El juez John Robert ha preguntado al Gobierno en qué se basará a partir de ahora para defender o criticar determinadas leyes, mientras que el magistrado Antonin Scalia ha lamentado el "nuevo régimen" impuesto por el actual jefe de la Casa Blanca.