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Diputados argentinos se enzarzan a gritos por la situación de Milagro Sala

Varios diputados argentinos han sacado a colación la detención de Milagro Sala, dirigente de la Tupac Amaru, en el marco de la sesión extraordinaria sobre Ganancias y Emergencia Social en la Cámara de Diputados, en un enfrentamiento verbal que ha acabado a gritos.
El caso de Sala --cuya detención es considerada por Naciones Unidas como arbitraria y por la cual la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha pedido su liberación-- ha estallado cuando el bloque del Frente para la Victoria (FpV) ha acusado a la provincia de Jujuy, donde tuvo lugar la detención, de no contar con estado de derecho.
A estas acusaciones ha respondido Gabriela Burgos, de la Unión Cívica Radical (UCR) --el partido que gobierna en Jujuy--, quien ha asegurado que en la provincia, por la que es diputada, "hay estado de derecho desde el 9 de diciembre del año pasado", cuando entró al Gobierno provincial Gerardo Morales, también de la UCR, tras ser elegido dos meses atrás.
"Milagro Sala no es presa política, sino una corrupta, una mafiosa", ha señalado Burgos, en defensa de su compañero de partido y gobernador de la provincia. "Después hablan de la violencia contra la mujer, pero déjenme hablar. ¿O de qué tienen miedo?", ha arremetido Burgos, según declaraciones recogidas por el diario 'Clarín'.
"Ustedes hablan de Milagro Sala como una presa política, como una mártir, pero fue una mafiosa", ha repetido Burgos. A su discurso se ha sumado Alejandra Martínez, también de la UCR, que ha acusado tanto a la CIDH como a la Organización de Estados Americanos (OEA) de actuar en pro de Sala "como producto de un 'lobby' 'kirchnerista' que se ha ocupado de tergiversar la realidad".
Mientras, desde la bancada del FpV pedían la liberación de los presos políticos. Por su parte, Sandra Mendoza, del Parido Justicialista del distrito de Chaco, ha arremetido contra las diputadas de la UCR a las que ha tildado de "brutas".
"Burgos y Martínez son de brutalidad absoluta en lo jurídico. Milagro Sala no está presa por lo que ustedes dicen", ha señalado, poniendo en cuestión las acusaciones contra el 'kirchnerismo'.
"Ustedes no son santos, son unos corruptos totales. La novela que hacen de Jujuy es tan...", concluyó, sin finalizar la frase debido a una interrupción.
DETENCIÓN ARBITRARIA
El pasado mes de octubre, el grupo de trabajo de Naciones Unidas sobre detención arbitraria calificó el arresto de la activista precisamente en esta categoría y que viola los estándares del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, del que Argentina forma parte.
Sala, líder de la organización Tupac Amaru, una organización social con más de 70.000 afiliados, y diputada del Parlamento del MERCOSUR (Parlasur), fue detenida en Jujuy por los delitos de "instigación a cometer ilícitos y tumulto" durante unas protestas por el recorte de subsidios ante la Casa de Gobierno.
Su detención, que tuvo lugar el pasado 16 de enero, ha provocado un clima de tensión en Argentina ante el temor de que el presidente, Mauricio Macri, reprima y criminalice la protesta social, algo que incluso Amnistía Internacional ha criticado.
La detención fue promovida por el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, quien ha vinculado a la detenida con el narcotráfico y negado que Salas se trate de una presa política, alegando "las causas de la detención son hechos y delitos comunes".
La presidencia del Parlasur ha asegurado que la detención de Sala es una obstrucción que impide que ésta cumpla su función como parlamentaria, por la que fue elegida en diciembre de 2015. El secretario general de la OEA, Luis Almagro, también pidió a Macri su liberación.
En un informe, la CIDH reiteró que la presunción de inocencia es la "base" para la regla de que toda persona sea juzgada en libertad y que la "prisión preventiva es excepcional, sólo puede extenderse por un período razonable y no puede ser usada como una medida punitiva".