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Identificado un húngaro víctima del naufragio

Aparece una alemana que estaba dada por desaparecida

De momento hay once muertos confirmados y 26 desaparecidos

Un miembro húngaro de la tripulación del 'Costa Concordia' ha sido la última víctima en ser identificada de los once muertos confirmados hasta el momento por el naufragio del crucero el viernes por la noche frente a las costas de la isla italiana de Giglio, mientras que una turista alemana que figuraba en la lista de desaparecidos se ha presentado ante las autoridades de su país para confirmar que está viva.
Así las cosas, todavía hay 26 desaparecidos, entre los que figuran cuatro de los cinco cadáveres hallados por los equipos de rescate en la parte del barco que ha quedado sumergida, uno de ellos una mujer. Se trata de seis italianos, uno de ellos una menor y otro un miembro de la tripulación, doce alemanes, cuatro franceses, dos estadounidenses, un indio y una peruana.
No obstante, las labores de rescate permanecen suspendidas desde esta mañana, cuando el barco registró un pequeño deslizamiento de la posición en la que se encuentra varado frente a la isla desde el viernes tras chocar con una gran roca que el capitán no había avistado.
Por su parte, el primer ministro italiano, Mario Monti, ha considerado que "cualquier tipo de desastre puede ser evitado, no quiero anticipar cuáles serán las conclusiones de la investigación, pero solo puedo atestiguar la generosidad demostrada por la población local".
Desde Londres, donde se ha reunido con el primer ministro británico, David Cameron, Monti ha subrayado que "todos pueden estar seguros del hecho de que las autoridades italianas están asumiendo la prevención y la limitación de cualquier implicación a nivel medioambiental de este incidente" al igual que se está dando prioridad a "la ayuda necesaria a los que se han visto afectados".
Otros posibles imputados
Por otra parte, la fiscalía de Grosseto (Italia) prevé recurrir el arresto domiciliario dictado contra el capitán del 'Costa Concordia', Francesco Schettino, y está estudiando presentar cargos contra otros de los responsables del crucero que naufragó frente a las costas de la isla italiana de Giglio el pasado viernes por la noche.
Según ha anunciado esta mañana el fiscal jefe de Grosseto, Francesco Verusio, se va apelar la decisión de la juez Valeria Montesarchio de no mantener en prisión al capital del barco, quien se encuentra ya en su residencia de Meta di Sorrento, en Nápoles, bajo arresto domiciliario.
El fiscal considera que existe la posibilidad de que Schettino, que abandonó el buque antes de que se hubiera evacuado a sus más de 4.000 pasajeros, "huya del arresto domiciliario".
"Por su personalidad y por los delitos que se le imputan", ha defendido, habría debido permanecer en prisión, de ahí el que se vaya a recurrir con toda probabilidad su arresto domiciliario, ya que "no queremos que pueda huir de sus responsabilidades".
A su llegada esta madrugada a su residencia, y como ya hizo ayer ante la juez y en días anteriores en declaraciones a los medios, Schettino ha defendido su inocencia. "He cumplido con mi deber, no es cierto que escapara", ha afirmado, según recogen los medios italianos, si bien reconoce que "cometió un error", en aparente referencia a su decisión de pasar demasiado cerca de la isla de Giglio.
Por otra parte, Verusio ha indicado que los fiscales están investigando también la "cadena de mando" del 'Costa Concordia' para comprobar la "responsabilidad de otros oficiales" del buque a la hora de no coordinar las operaciones de evacuación.
Según el 'Corriere della Sera', los nuevos posibles imputados serían el segundo oficial Dimitri Ckristidis y la tercera oficial Silvia Coronica, quienes abandonaron el crucero junto con el capitán en un bote. Asimismo, podrían presentarse cargos contra el director de la unidad de crisis de Costa Cruceros, Roberto Ferrarini, quien habló en tres ocasiones por teléfono con Schenttino y que se cree que podría haber influido en su decisión.