Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La ministra de Defensa de Japón visita el polémico templo belicista de Yasukuni

La ministra de Defensa de Japón, Tomomi Inada, ha visitado este jueves el polémico templo de Yasukuni, en Tokio, donde se rinde homenaje a los militares muertos durante las guerras imperialistas de la primera mitad del siglo XX, entre los que se encuentran varios destacados criminales de guerra.
Se trata de la primera visita de la ministra desde que asumió la cartera el pasado mes de agosto, según ha confirmado la agencia nipona de noticias Kiodo.
La ministra, que ha visitado el polémico templo en numerosas ocasiones en el marco de los aniversarios de guerra, ha presentado sus respetos a los caídos en el conflicto.
Su paso por el templo ha tenido lugar apenas un día después del histórico encuentro entre el primer ministro japonés, Shinzo Abe, y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en Pearl Harbor, 75 años después del ataque aéreo que llevó a Washington a entrar en la Segunda Guerra Mundial.
Inada, que formó parte de la delegación que acompañó a Abe en esta cita, ha señalado que "Japón y Estados Unidos, que se enfrentaron en las más duras batallas, se encuentran ahora en una fuerte relación de alianza".
"He presentado mis respetos (a los caídos) para informar sobre esto y con la esperanza de que se construya la paz para Japón y para todo el mundo desde un punto de vista orientado al futuro", ha señalado la ministra tras su paso por Yasukuni.
La relación entre el Gobierno de Abe y el templo ha sido fuente de fricciones diplomáticas entre Japón y varios de sus vecinos asiáticos.
Si bien el 'premier' nipón suele enviar ofrendas cada año, se abstiene de visitar las instalaciones del santuario bélico ante las persistentes quejas de los países de la región y es una de sus delegaciones la que suele acudir en nombre del Gobierno.