Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Concluye sin acuerdo la tercera ronda de negociaciones entre Gobierno y maoístas

El Gobierno de Filipinas y los rebeldes maoístas han concluido este miércoles la tercera ronda de negociaciones en el marco del proceso de paz sin llegar a un acuerdo sobre un alto el fuego permanente, si bien ambas partes han asegurado que abordarán la cuestión del cese de las hostilidades de forma separada durante las próximas negociaciones, previstas para el mes de febrero en Países Bajos.
En un comunicado conjunto han explicado que el Frente Democrático Nacional (FDN) --en nombre de los rebeldes-- ha aceptado responder a la propuesta de acuerdo bilateral presentado por el Gobierno durante esta ronda de conversaciones, celebrada en la ciudad italiana de Roma.
El representante de los rebeldes en las negociaciones, Fidel Agcaoili, ha asegurado que la estudiará y presentarán su propuesta en el próximo encuentro, que se celebrará del 22 al 24 de febrero en la ciudad neerlandesa de Utrecht, encuentro en el que se presentará la documentación de los 87 rebeldes que estarán sujetos a la amnistía.
El jefe negociador del Gobierno, Silvestre Bello III, ha calificado su compromiso de discutir el alto el fuego bilateral como "un paso positivo en el proceso de paz".
En el comunicado, han señalado que el acuerdo definitivo podría alcanzarse y sellarse durante la cuarta ronda de negociaciones, que están programadas para el próximo mes de abril en Oslo (Noruega), o incluso antes.
El pasado mes de agosto, ambas partes acordaron --también en Oslo-- un alto el fuego temporal en el territorio filipino con el objetivo de acelerar el proceso de paz para poner fin a un conflicto de más de medio siglo que se ha cobrado la vida de más de 40.000 personas.
Bello ha asegurado que hasta el momento no se ha mencionado en ningún momento la posibilidad de levantar el cese de las hostilidades temporal declarado entonces, incluso después de que un miembro del Nuevo Ejército Popular (NPA), el brazo armado del Partido Comunista, falleciera en un enfrentamiento con el Ejército en Makilala el pasado fin de semana.
Precisamente este incidente, ha señalado Bello, debería impulsar a ambas partes a alcanzar un acuerdo definitivo para poder presentar quejas acerca de las violaciones del cese de las hostilidades e impulsar investigaciones por parte de un supervisor ajeno al proceso.
El alto el fuego actual, al que el presidente, Rodrigo Duterte, ya se había comprometido en campaña, es el más largo que se ha mantenido entre el Ejército y la insurgencia filipina. Durante el gobierno de Benigno Aquino el proceso de paz fracasó, según ha denunciado el FDN, por la negativa del Gobierno a liberar a los presos políticos.
El líder del ilegalizado Partido Comunista --integrado en el FDN-- y su brazo armado, Luis Jalandoni, que vive exiliado en Países Bajos, asegura que hay 543 prisioneros políticos, de los que 88 están enfermos y son mayores.