Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Coco Chanel, espía nazi

Gabrielle Bonheur 'Coco' Chanel / Audrey TatouGTRES

Un documental francés ha revelado que la diseñadora Coco Chanel trabajó como espía para la Alemania Nazi durante la Segunda Guerra Mundial, en lo que se ha convertido en la primera ocasión en la que una cadena del país europeo publica informaciones respecto a su papel durante la ocupación.

En el documental 'La sombra de una duda', emitido por France 3, el historiador Franck Ferrand ha asegurado que unos documentos localizados en los archivos del Ministerio de Defensa galo demuestran que la diseñadora trabajó directamente para la Inteligencia militar alemana.
Las relaciones sentimentales de Chanel con varios altos cargos nazis, incluyendo el barón Hans Gunther von Dincklage, de la Gestapo, han sido conocidos durante años, y en agosto un libro sobre la vida de la diseñadora reveló que trabajó como espía con el nombre clave 'Westminster'.
El libro, 'Durmiendo con el enemigo: la guerra secreta de Coco Chanel', del periodista estadounidense Hal Vaughan, residente de París, afirma que la diseñadora no sólo era la amante de Von Dincklage, sino que ambos eran espías que participaron de misiones en Madrid y Berlín.
Además, la biografía afirma que Chanel era profundamente antisemita. "Vaughn revela que Chanel era más que una simpatizante nazi y colaboradora. Era una agente nazi trabajando para Abwehr, la agencia de inteligencia militar de Alemania", dijo la casa editorial Alfred A. Knopf en un comunicado.
El documental de France 3 asegura que Chanel utilizó su influencia durante la ocupación alemana de Francia en un intento por intentar recuperar su negocio de perfumes de la familia judía Wertheimer, que compró Chanel nº 5 en 1924. Sin embargo, la familia le dio el control del negocio a un empresario no judío, que lo devolvió a sus propietarios tras la guerra.
Por otra parte, el documental cuestiona los papeles de la cantante Edith Piaf, el actor Maurice Chevalier y el director de teatro Sacha Guitry, cuyas carreras explotaron en el marco de la política alemana de fomentar la cultura popular francesa durante la ocupación, tal y como ha recogido la cadena de televisión France 24.