Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El desolador estado del puerto de Tianjín tras la explosión

Parece el campo de batalla después de una guerra. En realidad es, desde el aire, el paisaje después  de la explosión en el puerto de Tianjín. La zona está todavía humeante. Hay contenedores amontonados,  concesionarios de coches convertidos en cementerios de vehículos... Un enorme cráter revela el epicentro de la explosión. Un panorama desolador, de pesadilla, después de los brutales estallidos del miércoles. El estallido fue tan intenso que lo detectaron incluso los equipos sismográficos y los satélites. Se dejó sentir en un radio de diez kilómetros. TUn equipo de bomberos ha encontrado a uno de sus compañeros desaparecido, tiene 18 años, ha pasado un día y medio tirado en el suelo sin poder moverse. La mayoría de los 700 heridos continúan en el hospital, varias familias buscan a sus familiares desaparecidos. Sobre el terreno, un equipo militar de especialistas en productos químicos y nucleares inspeccionan la zona y el caso es que aún no se sabe exactamente qué causó la explosión. Ssí está claro que falló la seguridad, que en China los accidentes industriales son demasiado frecuentes. Los chinos aprietan las tuercas a su gobierno en las redes sociales; no se creen la cifra oficial de muertos, más de medio centenar. Tampoco confían en el gobierno de Tianjin, que asegura que ni el agua ni el aire de la zona contiene elementos tóxicos después de la explosión en el décimo puerto más grande del mundo.