Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Graves episodios de violencia racial asolan la ciudad estadounidense de Charlotte

Hacía meses que no había protestas tan violentas. Varios heridos y decenas de detenidos por vandalismo, saqueos de tiendas, un hombre debatiéndose entre la vida y la muerte después de ser tiroteado por otro manifestante... Son escenas insólitas en pleno centro de una ciudad de un millón de habitantes: Charlotte, en Carolina del Norte. Muchos negros están convencidos de que les van a disparar por su color de piel. La pregunta sin resolver es si Keith Lamont apuntó con su arma al policía que le disparó. La familia asegura que no llevaba un arma sino un libro. Son los únicos que van a ver en privado las grabaciones del tiroteo. El jefe de policía no está seguro de que apuntara pero sí recuperaron un arma. Para muchos en Charlotte, donde se ha decretado el estado de emergencia, eso es ya lo de menos.