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Cesados 24 oficiales por el asalto ejecutado en abril por los talibán contra una base militar en Balj

El Ministerio de Defensa de Afganistán ha anunciado este lunes el cese de al menos 24 oficiales por el asalto ejecutado en abril por los talibán contra una base militar en la provincia de Balj (norte), que se saldó con la muerte de al menos 135 militares.
El portavoz del ministerio, Daulat Waziri, ha recalcado que las investigaciones sobre el ataque continúan, afirmando que "todos los que estaban dentro de la base están siendo investigados".
"Si son considerados culpables, serán juzgados", ha agregado, según ha informado la cadena de televisión local Tolo TV. Por el momento no se han producido detenciones tras el ataque.
El Ejército confirmó días después del asalto que en el mismo habían muerto diez oficiales, 26 sargentos, 94 soldados y cinco civiles, agregando que otras 64 personas --dos oficiales, 15 sargentos y 47 soldados-- resultaron heridas.
El resultado de las investigaciones gubernamentales fue publicado apenas un día después de que Tolo TV, la principal cadena de televisión del país, elevara a 256 el número de muertos en el ataque, citando "fuentes creíbles".
Hasta 10 milicianos talibán vestidos con uniformes del Ejército afgano y conduciendo vehículos militares se abrieron camino en la base, situada en la localidad de Mazar-i-Sharif, y abrieron fuego contra los soldados que estaban en un comedor y que abandonaban una mezquita al término de la oración del viernes.
El portavoz de los talibán, Zabihulá Muyahid, señaló en un comunicado publicado el sábado que el ataque es una represalia por la reciente muerte de varios líderes del grupo insurgente en el norte de Afganistán.
El ministro de Defensa y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Afganistán, Abdulá Habibi y Qadam Shah Shahim, respectivamente, presentaron su dimisión en respuesta al ataque.
Tras el mismo, el expresidente afgano Hamid Karzai afirmó que ya no puede llamar "hermanos" a los talibán, pidiendo a los insurgentes que "dejen de cometer atrocidades" y agregando que "cada una de las balas disparadas por los talibán beneficia a los intereses de extranjeros".