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Cameron apela a los sentimientos: “No será una separación temporal. Será un doloroso divorcio”

Miles de personas contrarias a la independencia de Escocia se daban cita en la céntrica plaza londinense de Trafalgar. El cómico Eddie Izzard, el presentador de televisión Dan Snow y el cantante Bob Geldof participaron en ese acto festivo, en el que no hubo discursos políticos. En un último intento desesperado por salvar la unión antes del referéndum, el primer ministro británico David Cameron apeló a los sentimientos: “No será una separación temporal. Será un doloroso divorcio”. Por su parte, el ministro principal de Escocia, Alex Salmond, en el Aeropuerto de Edimburgo junto a un grupo de destacados empresarios simpatizantes de la independencia, quiso disipar inquietudes y aseguró que este referéndum "es una oportunidad única en la vida para Escocia". Los escoceses mayores de 16 años,  un censo de casi 4,3 millones de personas, irán a las urnas  el jueves para decidir si Escocia se escinde del Reino Unido. Las últimas encuestas, muy igualadas,  dan una mínima ventaja a los partidarios de la unión, con cerca de un 10 por ciento de votantes indecisos.