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Bruselas pide a más ONG sumarse al Código de Conducta para regular su actividad en los rescates en el Mediterráneo

La Comisión Europea ha confiado este martes en que más ONG se sumen al Código de Conducta elaborado por el Gobierno italiano con el apoyo jurídico del Ejecutivo comunitario para regular su actividad en el Mediterráneo, que les prohíbe entrar en aguas libias para salvar a gente y les obliga a aceptar el despliegue de Policías judiciales italianos a bordo de sus embarcaciones para investigar el tráfico de personas.
El Gobierno italiano ha avisado de que las ONG que no acepten el Código se enfrentarán a consecuencias.
El Código de Conducta sólo ha sido aceptado hasta ahora por las ONG española Proactiva Open Arms, Save the Children y MOAS y ha sido rechazada, entre otras, por Médicos sin Fronteras, la francesa SOS y la alemana Sea-Watch.
"La Comisión Europea saluda el hecho de que algunas organizaciones han firmado el Código de Conducta italiano y que ahora se beneficiarán de estas garantías ahora de las autoridades italianas. Pedimos la mayor participación posible y esperamos que otras ONG puedan pronto firmar el Código de Conducta también", ha explicado en rueda de prensa la portavoz de Inmigración del Ejecutivo comunitario, Natasha Bertaud.
"Dará más claridad a todos los actores en las prácticas de trabajo y garantizará a las ONG que si se adhieren a algunos principios y estándares en línea con el Derecho Internacional, entonces tendrán las garantías de que podrán acceder a los puertos italianos", ha justificado la portavoz, que ha recordado que los ministros del Interior de la UE "unánimemente" respaldaron la idea de desarrollar un Código de Conducta, que ha sido elaborado por Italia, con el apoyo jurídico de la Comisión.
El Ejecutivo comunitario ha insistido en que el Código de Conducta es "una contribución para gestionar mejor los flujos" migratorios en el Mediterráneo. "Todos tenemos que trabajar juntos para romper el modelo de negocio de los traficantes e impedir muertes en el mar", ha zanjado.
Respecto a las consecuencias a las que se enfrentarían las ONG que no suscriban el Código tal y como ha amenazado el Gobierno italiano, la portavoz comunitaria ha recalcado que "las consecuencias serán que no podrán beneficiarse" de las garantías italianas.
"El Derecho Internacional sigue aplicándose en todas las circunstancias", ha subrayado la portavoz comunitaria, que el Derecho Internacional y la Convención de la Ley del Mar "requiere que cualquier barco debe rescatar a gente si es el barco más próximo al incidente y les deben llevar a un puerto seguro".
Médicos Sin Fronteras han criticado entre otros que el Código de Conducta no incluye la obligación de que los agentes de Policía judicial vayan desarmados y que obligue a desembarcar a las personas rescatadas en un "lugar seguro" en lugar de poder trasladarlas a otros buques, como se hace ahora, al considerar que ello impone "limitaciones innecesarias" a las operaciones de rescate, que ralentizarán y mermarán su eficacia.