Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Bruselas pide a Bulgaria y Rumanía más avances en independencia judicial y lucha contra la corrupción

La Comisión Europea ha pedido este miércoles más esfuerzos a Rumanía y a Bulgaria en materia de independencia judicial y para combatir la corrupción en ambos países, y en el segunda también con respecto a la lucha contra el crimen organizado, en sendos informes que ha publicado para evaluar sus avances en estas áreas durante el último año.
Los estudios forman parte de los Mecanismos de Cooperación y Verificación creados en 2007 para vigilar sus progresos en estos campos ante la evidencia de que no cumplían los estándares cuando entraron en la UE y existían "debilidades" que podrían evitar una aplicación "efectiva" de las leyes, las políticas y los programas comunitarios.
En el caso de Bulgaria, el informe de Bruselas destaca el "progreso significativo" en la implementación de la estrategia para la reforma judicial, pero destaca que la adopción de la estrategia nacional contra la corrupción "aún permanece en una etapa inicial".
Además, asegura que los avances en los últimos diez años "no han sido tan rápidos como se esperaba" y que todavía deben ser resueltas algunas cuestiones que tendrá que abordar el nuevo gobierno.
Por ello, el Ejecutivo comunitario afirma que no puede concluir que las condiciones requeridas a Sofía han sido cumplidas, aunque al mismo tiempo subraya que es posible identificar una serie de recomendaciones que "conducen a la conclusión del proceso".
Con respecto a Rumanía, la Comisión Europea confirma la "tendencia positiva" observada en los últimos años, con una "trayectoria continuada" para las instituciones judiciales y un "fuerte impulso" de los sucesivos gobiernos para "fortalecer la prevención de la corrupción". En este sentido, Bruselas indica que a pesar de momentos en los que la dinámica se cuestionó, Bucarest ha logrado importantes avances en los últimos diez años.
Sin embargo, el informe identifica también que "cuestiones clave" ya señaladas en estudios anteriores siguen pendientes, de forma que Bruselas no puede concluir que los requisitos fijados han sido completados con éxito. La mayoría de las recomendaciones están relacionadas con la responsabilidad y la rendición de cuentas de las autoridades rumanas y con las salvaguardas internas para garantizar la irreversibilidad de los resultados.
En ambos casos, el Ejecutivo comunitario determina que la conclusión del mecanismo bajo el mandato del presidente Jean-Claude Juncker depende de la "velocidad" con las que Sofía y Bucarest cumplan con las exigencias de una manera irreversible. También ha destacado que trabajará "de cerca" con las autoridades de ambos países para aportar el apoyo necesario y evaluar los progresos alcanzados hasta el final de este año.