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Bouillon reclama medidas más estrictas para controlar el flujo de refugiados

El presidente de la Conferencia Permanente de Ministros de Interior de Alemania, Klaus Bouillon, ha reclamado este miércoles leyes más estrictas para controlar el flujo de refugiados.
"Hay muchos refugiados en el país de los que no sabemos de dónde vienen y qué buscan, lo que es una gran incertidumbre", ha dicho, según ha informado el diario local 'Rhineland Post'.
Así, ha adelantado que propondrá que "los que pidan asilo y no presenten su identificación perderán el derecho a recibirlo", tal y como ha recogido el diario 'Die Welt'.
Las palabras de Bouillon han llegado dos días después del atropello masivo en un mercado navideño de la capital, Berlín, que se saldó con doce muertos y cuyo autor se encontraría fugado.
El ministro del Interior, Thomas de Maiziere, anunció el martes que el único sospechoso, un paquistaní de 23 años de edad que había solicitado asilo, había sido liberado por falta de pruebas.
No obstante, recalcó que, a pesar de este revés en las pesquisas, que en un principio se habían centrado en este refugiado, los investigadores "no están a ciegas" porque hay otras pistas, aunque se negó a revelarlas.
Interrogado sobre la naturaleza de esta acción, De Maiziere ha afirmado con certeza que se trata de un ataque terrorista pero ha subrayado que la motivación todavía no está clara.
El grupo yihadista Estado Islámico ya lo ha reivindicado y ha dicho que es una respuesta a los ataques de la coalición internacional liderada por Estados Unidos en Siria e Irak.
El martes, decenas de refugiados en Berlín pidieron a los alemanes que no coloquen un velo de sospecha sobre todos los solicitantes de asilo, después de una redada policial en un centro para refugiados en las afueras de la capital.
La llegada de más de un millón de inmigrantes procedentes de Oriente Próximo a Alemania --en su mayoría musulmanes que huyen de la violencia en Siria, Irak y Afganistán-- ha provocado un aumento de la xenofobia entre la población alemana, que pide un endurecimiento de las políticas migratorias y que ha retirado gran parte de su apoyo a la canciller, Angela Merkel.
En 2015 se produjeron 59 ataques contra centros para inmigrantes sólo en Berlín. Este año han sido 48, de acuerdo con la Policía berlinesa.