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Aplazado por quinta vez el veredicto contra el destacado activista Nabil Rayab

Un tribunal de Bahréin ha aplazado por quinta vez, esta vez hasta el 28 de diciembre, el veredicto contra el destacado activista Nabil Rayab, imputado por "difundir información falsa" e "insultar a las autoridades" a través de las redes sociales.
El Centro por los Derechos Humanos en Bahréin (BCHR) --presidido por Rayab-- ha expresado su preocupación por la "prolongada detención" del activista, así como por su "deteriorado estado de salud".
"Rayab ha pasado más de 180 días detenido desde su arresto el 13 de junio de 2016", ha resaltado, agregando que "la familia de Rayab considera que las condiciones antihigiénicas de su celda son posiblemente el motivo del empeoramiento de su estado de salud".
Rayab lleva en la cárcel desde junio por unas declaraciones publicadas en Twitter el año pasado en las que criticaba al Gobierno y acusaba a las fuerzas de seguridad de haber torturado a varios prisioneros.
Las autoridades del país niegan los abusos sistemáticos por parte de la Policía y alegan que se han instalado cámaras en los centros de interrogatorios para vigilar cualquier mala conducta del personal de seguridad.
El activista fue uno de los principales símbolos de la sublevación a favor de la democracia liderada por la mayoría chií del país en 2011 y, desde entonces, ha sido detenido en múltiples ocasiones.
LAS PROTESTAS PRODEMOCRÁTICAS
Bahréin, aliado de Estados Unidos y las monarquías del Golfo, ha reprimido violentamente las protestas prodemocráticas registradas en su territorio desde 2011.
En dicho contexto, impuso la Ley de Seguridad Nacional en marzo de 2011, lo que conllevó la entrada de tropas saudíes y emiratíes en el país para aplastar las protestas.
La oposición ha denunciado en reiteradas ocasiones las medidas violentas utilizadas por las fuerzas de seguridad y ha afirmado que han fallecido más de 80 personas desde el inicio de las protestas, la mayoría de ellas por inhalación de gases lacrimógenos y atropellos de vehículos policiales.
Desde el inicio de las manifestaciones, cientos de personas han sido condenadas a penas de cárcel por su presunta pertenencia a organizaciones terroristas, así como por participar en manifestaciones o disturbios.