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Aplazada la cumbre de la SAARC en Pakistán tras el boicot de cuatro de sus integrantes

La cumbre que iba a celebrar en noviembre la Asociación Sudasiática para la Cooperación Regional (SAARC) en la capital de Pakistán, Islamabad, ha sido aplazada después de que varios países hayan anunciado que no acudirán.
Fuentes del Gobierno nepalí, que preside el organismo en estos momentos, han detallado que los países que han dicho que no acudirán son India, Afganistán, Bangladesh y Bhután. Los otros integrantes son Pakistán, Maldivas, Nepal y Sri Lanka.
En respuesta, el Ministerio de Exteriores de Pakistán ha denunciado que India tiene un historial de boicot contra la SAARC, según ha informado la cadena de televisión local Geo TV.
"Las intenciones de India de poner barreras son visibles a través de sus acciones y comunicados a nivel político durante estos últimos dos meses", ha lamentado el portavoz del ministerio, Nafis Zakaria.
En este sentido, ha apuntado que el Gobierno indio "está intentando desesperadamente" apartar el foco de sus "atrocidades y violaciones de Derechos Humanos" en Cachemira, en disputa entre ambos países.
India acusa a Pakistán de participar en el ataque que se produjo el pasado 18 de septiembre contra la base militar de Uri, en la región de Cachemira, en el que perdieron la vida 17 militares y cuatro terroristas.
El Gobierno paquistaní ha negado tener cualquier tipo de implicación y ha instado a India a llevar a cabo una investigación antes de "apuntar con el dedo".
El Gobierno indio lleva años culpando a Pakistán de financiar a grupos terroristas que operan en Cachemira y de enviar a milicianos de otras partes del mundo para que luchen contra los militares indios en la región.
El ataque se produjo en un momento de mucha tensión en la región de Cachemira, que tiene una mayoría de población musulmana y en la que se suceden las manifestaciones tras la muerte de un comandante separatista el 8 de julio.
Al menos 80 civiles han muerto y varios miles han resultado heridos en enfrentamientos callejeros con las fuerzas de seguridad indias, que han sido criticadas por los grupos de defensa de los Derechos Humanos por la violencia con la que actúan contra los manifestantes.