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La CIA engañó al Gobierno y mintió sobre sus brutales métodos de tortura

La CIA (Agencia Central de Inteligencia) de Estados Unidos no solo engañó al Gobierno de la Casa Blanca y al Congreso sobre las informaciones que obtenía tras las detenciones y posteriores interrogatorios de los sopechosos de terrorismo sino que sus métodos erán aún más brutales de lo que sus funcionarios o la propia administración Bush han reconocido en público. El presidente Obama ya ha salido al paso de este documento afirmando que "ningún país es perfecto" ya que en sus páginas también se recoge que "el preocupante programa" de interrogatorios no consiguió información relevante para prevenir ataques terroristas.

Las técnicas de interrogatorio "reforzado" que la CIA usó durante años contra presuntos terroristas no aportaron nunca información que permitiera evitar una "amenaza terrorista inminente" y fueron mucho menos eficaces de lo que desde la agencia de Inteligencia se ha hecho ver, según el esperado informe de la Comisión de Inteligencia del Senado publicado este martes.
El documento, resultado de una investigación de cinco años y de casi 600 páginas, pone de manifiesto la crueldad de las técnicas aplicadas contra los detenidos y en particular que incluso el personal médico de la agencia dio la voz de alarma porque el método del 'waterboarding' (ahogamiento simulado) estuvo a punto de ahogar al Jalid Sheij Mohamed, 'cerebro' de los atentados del 11-S.
Respecto a esta técnica, la más comentada en los últimos años desde que salió a la luz este programa, el informe sugiere que se habría aplicado a más de los tres detenidos que ha reconocido la CIA, ya que por ejemplo hay fotos de una prisión en Afganistán en la que la agencia asegura que nunca se realizó.
Asimismo, según los datos que recogen del informe los medios estadounidenses, en algunos casos se llegó a privar del sueño hasta durante una semana a los detenidos y también hubo casos de "alimentación rectal" o "hidratación rectal", técnica que el jefe de interrogatorios de la CIA describió como método para ejercer el "control total sobre el detenido", pese a no ser necesario por razones médicas.
Resultados inflado
 De acuerdo con el informe, altos cargos como los ex directores de la CIA George J. Tenet, Porter J. Goss y Michael V. Hayden, inflaron el valor del programa de interrogatorios durante sus 'briefings' secretos tanto en la Casa Blanca como en el Congreso, así como en sus intervenciones públicas.
Igualmente, se documentan decenas de casos en los que cargos de la CIA presuntamente engañaron a sus superiores e incluso a sus compañeros sobre cómo se gestionaba el programa y lo que había logrado. En un caso, un memorándum interno de la CIA transmite instrucciones de la Casa Blanca para que se mantenga el secreto el programa al entonces secretario de Estado, Colin Powell, según el 'Washington Post'.
También queda desmontado el argumento de que estas técnicas de interrogatorio, a las que el presidente Barack Obama no ha dudado en calificar de tortura, no aportaron información fundamental que permitiera localizar al líder de Al Qaeda, Usama bin Laden, al contrario de lo que asegura la CIA.
Por otra parte, por primera vez se ofrece un listado completo de los 119 prisioneros bajo custodia de la CIA y se indica que al menos 26 de ellos fueron detenidos por errores de identidad o por mala información de Inteligencia.
Los republicanos defienden las validez de los interrogatorios de la CIA
Los congresistas republicanos han insistido en que el programa de interrogatorios de la CIA sirvieron para capturar a varios terroristas.
"El hecho de que el programa de interrogatorios de la CIA permitió desarrollar significativa Inteligencia que nos ayudó a identificar y capturar a importantes terroristas de Al Qaeda, desmontar sus complots y derrotar a Usama bin Laden, es incontrovertible", han dicho los senadores Mitch McConnel y Saxby Chambliss en un comunicado conjunto.
Los republicanos han asegurado, además, que "las acusaciones contenidas en este informe que reivindican al enemigo, son simplemente falsas". "Este informe de los senadores demócratas está ideológicamente motivado y distorsiona el relato de los acontecimientos históricos", han sostenido.
"Como ya hemos dicho antes, nos oponemos a este informe y creemos que supondrá graves consecuencias para la seguridad nacional de Estados Unidos", han advertido, según ha informado la cadena norteamericana ABC.
Los senadores republicanos de la Comisión de Inteligencia inicialmente apoyaron la investigación que se lanzó en 2009 pero posteriormente decidieron abandonar la misma, si bien algunos republicanos han votado a favor de que salgan a la luz parte de los hallazgos realizados.