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Abandona un botín de 85 kilos de dinero porque pesaba demasiado

Un furgón blindado llega a un banco de la ciudad china de Huludao. Uno de los escoltas descarga una bolsa con 230.000 euros. En la entrada un hombre con casco aguarda su llegada. Le golpea. Arroja gasolina en su cara y le pega un tiro en la pierna al empleado del banco que esperaba la llegada del dinero. Con el botín en la mano sale del banco, pero el saco es demasiado pesado. Son 85 kilos de dinero que va arrastrando hasta la motocicleta con la que tiene pensado huir. Sin embargo, es incapaz de llevarse la bolsa. El ladrón ha sido detenido. Dice estar muy arrepentido aunque es consciente de que pasará una larga temporada en prisión. Ha confesado que cometió el delito acuciado por no poder hacer frente a los gastos de la hipoteca de su negocio, una tienda de reparación de calzado.