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ACNUR y Amnistía denuncian la falta de seguridad de los centros de refugiados en las islas griegas

"La UE y Grecia no pueden seguir amontonando a los refugiados" en las islas griegas, advierte un investigador de AI
El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y Amnistía Internacional (AI) han atribuido a las malas condiciones de los centros de acogida para refugiados e inmigrantes en las islas griegas y a la falta de seguridad de los mismos el incendio registrado el lunes en Moria.
En declaraciones a la prensa en Ginebra, el portavoz de ACNUR, William Spindler, "el incidente confirma la crítica situación de seguridad en Moria y en otros lugares de recepción". La agencia de la ONU llevaba tiempo reclamando a las fuerzas de seguridad y las autoridades que "incrementaran la seguridad para proteger a refugiados, inmigrantes, cooperantes y funcionarios que trabajan en estos lugares", ha añadido.
En opinión del portavoz, un aumento de la seguridad ayudaría también a rebajar el "temor de inseguridad" entre los griegos que viven cerca de estos centros. "Las malas condiciones de vida, junto con el sentimiento que prevalece de incertidumbre, fomentan regularmente la desesperación y la frustración entre los solicitantes de asilo en Grecia", ha resaltado Spindler.
En el caso de la isla de Lesbos, donde se encuentra Moria, hay más de 5.300 inmigrantes y refugiados, pese a que la capacidad de acogida es de 3.500 personas. Por ello, ha pedido al Gobierno griego el "traslado urgente de los menores no acompañado y los niños separados, uno de los grupos más vulnerables, a la península".
Además, el portavoz de ACNUR ha subrayado la necesidad de "acortar los tiempos de espera para las solicitudes de asilo, en especial en las islas", así como un registro y procesamiento más rápido de los casos y una devolución más rápida para aquellos que no requieren protección internacional.
El portavoz de la agencia de la ONU ha confirmado que el incendio en Moria se declaró tras enfrentamientos entre residentes en el mismo, en el que había unas 4.400 personas. Como consecuencia del siniestro, unas 30 personas resultaron heridas y 95 menores no acompañados fueron trasladados al centro de recepción de Pikpa.
Spindler ha precisado que más de 50 unidades de alojamiento con capacidad para 800 personas han quedado completamente destruidas, además de tiendas de campaña. Un equipo de la agencia de la ONU está evaluando los daños e instalará "tiendas de campaña hoy como alojamiento de emergencia para los afectados". Además, ha añadido, las ONG "suministrarán tiendas, colchones, mantas y agua".
Por su parte, Giorgos Kosmopoulos, un investigador sobre derecho de los migrantes en Europa de Amnistía Internacional, ha reconocido que "ver los restos calcinados del campo de Moria es impactante pero no una sorpresa".
ATMÓSFERA INCENDIARIA
"Tener a miles de personas vulnerables en Lesbos en condiciones terribles sin saber de su suerte inevitablemente crea una atmósfera incendiaria de miedo y desánimo", ha resaltado Kosmopoulos, que se ha trasladado a Moria para investigar lo sucedido, según ha informado AI en un comunicado.
"El Gobierno debe garantizar que no hay nadie que duerma al raso esta noche y que todos tienen una protección adecuada frente a posibles ataques violentos", ha añadido el investigador.
"La UE y Grecia no pueden seguir amontonando a los refugiados de forma indefinida en las islas griegas" sino que en lugar de ello, "los líderes europeos deben compartir la responsabilidad de forma justa y debe comenzar urgentemente a trasladar a los refugiados al continente y luego repartirlos por Europa", ha remachado.