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Uno de los etarras que intentó atentar contra Azca es expulsado del juicio por Gómez-Bermúdez

IturbideReuters
Iturbide se sienta en el banquillo de los acusados junto a Mattin Sarasola, Igor Portu y Mikel San Sebastián, los tres etarras condenados la semana pasada a 1.040 años de cárcel cada uno como autores materiales del atentado de la T4, que tuvo lugar el 30 de diciembre 2006 y en el que murieron dos ciudadanos ecuatorianos. Pero, en esta ocasión se les acusa de haber intentado atentar con coche-bomba en el complejo Azca, una acción terrorista que querían llevar a cabo antes de las últimas elecciones generales, celebradas en marzo de 2008, y que no llegaron a realizar porque fueron detenidos.
La actitud desafiante de Iturbide se ha hecho patente desde los primeros compases de la vista oral. No sólo se negó a contestar a las preguntas del fiscal, al igual que sus compañeros de banquillo, sino que descalificó al tribunal. "No quiero saber nada de torturadores como ustedes", dijo dirigiéndose a los magistrados.
La paciencia del presidente del tribunal se agotó cuando Iturbide se giró hacia el público para comunicarse mediante gestos con sus amigos y simpatizantes que se encontraban en la sala de vistas. "Es la tercera vez que se lo digo, como vuelva a hacer un gesto hacia el público le expulso de la sala", le advirtió Gómez-Bermúdez interrumpiendo la declaración de un guardia civil que había participado en la detención de Sarasola.
El magistrado preguntó entonces al presunto etarra si le había oído, a lo que Iturbide contestó con un desdeñoso "sí, sí". "*Sí?, pues le expulso", dijo Goméz-Bermúdez. El acusado siguió sonriendo y mirando al público mientras dos policías le trasladaban fuera de la sala de vistas.
El fiscal encargado del caso, Pedro Martínez, solicita 33 años de cárcel para Portu y Sarasola y 30 para San Sebastián e Iturbide por delitos de integración en organización terrorista, tenencia ilícita de armas, tenencia y depósito de explosivos y conspiración para cometer estragos terroristas.
Atentado frustrado por la Guardia Civil
Sarasola, San Sebastián y Portu también se negaron a declarar, en este caso limitándose a señalar que no reconocían la legitimidad del tribunal para juzgarles. Durante la sesión de este martes declararon un total de 18 guardias civiles.
Los agentes señalaron que no tuvieron conocimiento del atentado que proyectaban los acusados, presuntos integrantes del "comando Elurra" de ETA, hasta que les detuvieron. Portu y Sarasola fueron arrestados el 6 de enero de 2008 en Mondragón (Guipúzcoa), mientras que San Sebastián e Iturbide fueron detenidos un mes después en Francia. Por lo tanto, estas detenciones fueron las que frustraron el atentado. El fiscal Martínez sostiene que los acusados se reunieron para planear la acción entre finales de noviembre y primeros de diciembre de 2007.
Los presuntos etarras llegaron a alquilar a primeros de diciembre un coche en Irún (Guipúzcoa) y, tras pasar por Zaragoza, llegaron a Madrid, donde aparcaron el vehículo en los aparcamientos exteriores de Azca, en concreto entre el edificio del Corte Inglés y la sede del BBVA.
Los agentes de la Guardia Civil que comparecieron hoy como testigos ante el tribunal señalaron que conocieron los detalles de la acción planeada por los presuntos terroristas gracias a la declaración prestada por Sarasola después de ser arrestado. Los agentes también destacaron que Portu y Sarasola portaban cuando fueron detenidos pistolas procedentes del robo perpetrado por ETA en un almacén de la localidad francesa de Vauvert en septiembre de 2006.
Transporte de explosivos
Además del intento de atentado en Azca, el fiscal les acusa de haber transportado mochilas con material explosivo a distintos puntos de España, como Valencia, Zaragoza o Tarragona, para entregárselo a otros miembros de ETA para la comisión de atentados. El fiscal Martínez también sostiene que en una etapa anterior, entre 2002 y 2003, Sarasola, Iturbide y Portu formaron el "comando Goiztiarrak" y se dedicaron a trasladar de España a Francia a miembros "liberados" de ETA.
La Fiscalía, al igual que en el caso de la T4, vuelve a señalar a Joseba Aranibar como el jefe del comando y, por lo tanto, como el responsable jerárquico del intento de atentado en Azca. A pesar de haber sido procesado por esta causa, no se sentará de momento en el banquillo de los acusados de la Audiencia Nacional al encontrarse encarcelado en Francia.