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Los cadáveres de las dos españolas fallecidas en la 'Love Parade' serán repatriados en 48 horas

La portavoz del Ayuntamiento de Tarragona, Begoña Floria, ha ofrecido todos los medios de que dispone para apoyar a las familias de Marta Acosta y Clara Zapater, las dos jóvenes fallecidas de el 'Love Parade' de Duisburg, y ha convocado para este miércoles un minuto de silencio a las puertas del consistorio justo antes del pleno, previsto para las 8.30 horas.
Floria ha puesto a disposición de la familialos servicios funerarios de la ciudad para apoyar en todos los trámites de repatriación de los cadáveres, que se agilizarán al máximo. Se prevé que los cuerpos puedan estar en España en las próximas 48 horas.
Por su parte, el Ayuntamiento de Cambrils ha hecho públicas sus condolencias y su "más sentido pésame" a la familia de Marta, a sus amigos y compañeros, y también a la familia de Clara Zapater, vecina de Tarragona, que también murió en la tragedia de Alemania.
"También queremos poner de manifiesto nuestro apoyo y nuestra solidaridad y hacerla extensible a todas las familias de los jóvenes que han perdido la vida en este evento. Desde el Ayuntamiento de Cambrils nos ponemos a disposición de la familia Acosta Mendoza para todo lo que necesiten en unos momentos tan duros", reza el comunicado municipal.
La Fiscalía ya ha iniciado una investigación
Según ha confirmado Rolf Haferkamp, el fiscal de Duisburgo, se ha abierto una investigación para determinar si se pudo incurrir en el delito de homicidio por negligencia durante los sucesos.
Los hechos tuvieron lugar el pasado sábado por la tarde, cuando se formó un embudo entre los cientos de jóvenes que querían entrar en la antigua instalación ferroviaria donde se celebraba el festival y los cientos que querían salir.
Por causas que aún han de ser investigadas se produjeron estampidas en las que murieron aplastadas al menos 19 personas, seis de las cuales eran extranjeras.
"La pregunta de por qué sucedió esto aún debe ser respondida", afirmó el alcalde de Duisburg, Adolf Sauerland en rueda de prensa. "Sin embargo, no deberíamos apresurarnos a juzgar", agregó.
La canciller alemana, Angela Merkel, dijo en un comunicado emitido desde la ciudad bávara de Bayreuth que debe realizarse "un examen muy intenso" que explique cómo pudo producirse la tragedia, al mismo tiempo que instó a que se tomen medidas para que episodios similares no vuelvan a producirse.
El festival no volverá a celebrarse
Por su parte, el organizador del 'Love Parade', Rainer Schaller, informó este domingo que el festival nunca volverá a celebrarse. "El 'Love Parade' siempre fue una fiesta pacífica y alegre que ahora quedará trágicamente ensombrecida por los trágicos sucesos de ayer (por el sábado)", dijo. "Por respeto a las víctimas, y a sus familias y amigos, anularemos el evento. El 'Love Parade' ya no volverá a celebrarse", indicó.
En un principio la Policía sostuvo que fue la gran aglomeración de personas lo que provocó la estampida. Sin embargo, el jefe de la policía de Duisburg, Detlef von Schmeling, dijo que se establecieron puntos de supervisión para controlar el flujo de personas y que había espacio para moverse cuando ocurrió la tragedia.
Von Schmeling afirmó que no creía que la causa de las estampidas fueran los brotes de pánico, pero señaló que serán los fiscales los que habrán de determinar las causas exactas de la tragedia una vez finalice su investigación.
La ciudad no era la adecuada
El presidente del principal sindicato de policías en Alemania, Rainer Wendt, ha asegurado que había advertido a las autoridades de Duisburgo de que esta ciudad no era adecuada para acoger un evento del tamaño de la Love Parade y que su celebración podría conllevar una serie de riesgos.
"Les advertí hace un año de que Duisburgo no era un lugar adecuado para la Love Parade. Es demasiado pequeño y demasiado estrecho", ha explicado Wendt, que también es oficial de la Policía Nacional.
Wendt, que precisamente es natural de Duisburgo y preside un sindicato que cuenta con 170.000 afiliados, ha denunciado que sus advertencias fueron ignoradas, pese a que las autoridades de otra ciudad en tamaño comparable a esta, Bochun, escucharon las advertencias de la Policía en 2009 y cancelaron la celebración de la Love Parade en ella el año pasado.
"El alcalde estaba bajo una presión inmensa y no quería ser el aguafiestas", ha explicado el responsable policial al diario 'Bild'. En Bochum, no hubo una Love Parade en 2009 porque "la ciudad escuchó nuestras preocupaciones sobre la seguridad. En Duisburgo, no nos escucharon", ha lamentado.