Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Así se organizaba la trama Púnica

El sumario de la Púnica revela, como dice el propio juez de la investigación, Eloy Velasco, que la trama conseguía fondos por diferentes frentes, pero todos cercanos a la política. El constructor David Marjaliza al frente de la trama y cerca de políticos como su presunto socio, Francisco Granados exconsejero del PP y número 2 del PP madrileño, para conseguir contratos y obtener comisiones que acabarían en bancos de Suiza. Así logró Marjaliza en efectivo y en billetes de 500 un total de 10 millones de euros con facturas ficticias, según el sumario. Alejandro de Pedro, número tres de la red, ofrecía servicios para mejorar la reputación de políticos en Internet. Según el sumario, De Pedro habría concertado una cita con Alberto Fabra, entonces presidente valenciano. Trataban, presuntamente, de sanear su imagen tras los casos de corrupción en Valencia.

De Pedro trabajó antes para mejorar la imagen de Ana Botella o Ignacio González. Todo, a cambio de adjudicaciones de contratos con “procedimientos irregulares”, según los investigadores. Hay 92 personas imputadas en púnica. Si la trama no llegó a salpicar a FAES, la fundación del PP, es porque José María Aznar, meses antes de saltar el escándalo, sustituyó a Victoria Cristóbal, presuntamente involucrada en la trama. Marjaliza ha apuntado, además, al consejero de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, Jaime González Taboada, por presuntos contratos irregulares con Ayuntamientos, pero él niega cualquier conexión con Marjaliza y su trama.