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Fin definitivo a las reválidas educativas

Después de tanto revuelo, tanto desacuerdo y tanta marcha atrás, el Gobierno deja las reválidas de la Ley Wert en nada: es decir, la de bachillerato será casi idéntica a la Selectividad. Y las de Primaria y Secundaria no tendrán consecuencias académicas. Hace años que en el Ministerio de Educación no se veían caras tan relajadas. En sintonía, el ministro y los consejeros autonómicos, excepto el catalán y el vasco, opuestos al acuerdo. Los tiempos han cambiado. La ley Wert suena ya a cosa del pasado: la voluntad de diálogo es la norma. Ahora se negocia en el Congreso un nuevo pacto educativo. Se acaban los nervios para profesores y los estudiantes, que a estas alturas no sabían ni los contenido ni el formato del examen del próximo junio: la selectividad cambio poco o nada. Los alumnos se examinarán de cuatro asignaturas troncales y podrán elegir dos específicas para subir nota. Se podrá aprobar con un 4. Y ya no tendrán que examinarse asignaturas de cursos previos. Ahora solo quedan siete meses de hincar los codos.