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El PP condiciona sus compromisos electorales al posible "agujero" de las arcas públicas

Ve a Rubalcaba "derrotado de antemano", aunque "se vista del azul" del PP, y aconseja al PSOE enviarlo al corral y buscar otro candidato

Ve a Rubalcaba "derrotado de antemano", aunque "se vista del azul" del PP, y aconseja al PSOE enviarlo al corral y buscar otro candidatos

El vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, ha advertido de que, en caso de ganar las elecciones generales del 20 de noviembre, la ejecución de sus compromisos estará condicionada a lo que vean en las arcas públicas pues su partido teme encontrarse un "agujero" que obligue a adoptar medidas de "ortodoxia presupuestaria", aunque descartando que ello suponga nuevos recortes sociales.

En rueda de prensa en la sede del PP de la calle Génova, González Pons fue preguntado por las informaciones que apunta a que su partido se plantea subir las pensiones para compensar la congelación llevada a cabo por el Gobierno socialista. El dirigente 'popular' no confirmó tal extremo porque, según dijo, "lo primero es ver que hay en las arcas públicas".

Y es que, según explicó, al no presentar un proyecto de presupuestos para el próximo año ni prorrogar los vigentes, todas las previsiones económicas para 2012 están "desfasadas" y no son válidas: "No son reales, son falsas", proclamó.

"Ortodoxia presupuestaria"

A su juicio, si se han encontrado desfases en las comunidades que el PP acaba de conquistar en las elecciones de mayo, es posible que también haya un "agujero" en la Administración central que hasta ahora se desconoce. Esa situación, agregó, requeriría medidas previas de "ortodoxia presupuestaria".

No obstante, quiso dejar claro que el PP sigue apostando por que los pensionistas recuperen su poder adquisitivo y que, sea cual sea la situación financiera del país, descarta toda posibilidad de emprender recortes sociales como los practicados por el PSOE, en alusión a la congelación de las pensiones o una rebaja del sueldo de los funcionarios.

En ese contexto, González Pons contrastó los discursos que hasta ahora vienen manteniendo el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, que resume con "más impuestos para seguir haciendo lo mismo", y el líder del PP, Mariano Rajoy, donde ve el empleo como primera prioridad.

Criticó especialmente que el vicepresidente Rubalcaba cuestione ahora la política de ajustes y de control presupuestario, después de los recortes emprendidos en mayo de 2010. "Haberlo pensado antes --exclamó--. Lo peor en política es la hipocresía".

Y reiteró que el PP sigue queriendo saber si el Gobierno español, como el italiano, recibió una carta del Banco Central Europeo exigiendo medidas para justificar la compra de deuda nacional. "¿La recibió España? ¿Por qué no lo han dicho? ¿Lo sabía Rubalcaba?", se preguntó, anticipando que, si la respuesta es sí, esas dudas sobre las políticas de ajuste serían "lo más hipócrita que se ha podido escuchar los últimos años en la política española".

El PSOE quiere parecer el PP

Al analizar en concreto la Conferencia Política del PSOE, llamó la atención sobre el hecho de que los socialistas hayan adoptado el azul para su escenografía, en detrimento del rojo que hasta ahora predominaba. "Han intentado parecerse al PP, pero siempre serán el PSOE --aseveró--. Ellos ahora son azules, critican a Zapatero y quieren ser el cambio, pero nosotros somos la verdad y ellos una burda mentira".

Su conclusión es que el candidato del PSOE "se sabe derrotado de antemano", por lo que aconsejó a los socialistas "enviarlo al corral" y buscar un nuevo cartel electoral.

González Pons reconoció que su partido parte con ventaja en todas las encuestas pero dijo ver los sondeos "con humildad", a la espera del veredicto de las urnas. A su juicio, la distancia tiene su origen en que la mayoría quiere gane el PP, aunque no todos, y en cambio "todos" los ciudadanos quieren que pierda el PSOE. La misión del PP, por tanto, será "merecer" la confianza de los electores para llevar a cabo el cambio.