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La policía defiende su actuación en el Tarajal

Madrugada del lunes. Frontera española del Tarajal, Ceuta. Analizamos detenidamente las imágenes de la cámara de seguridad del puesto fronterizo. La policía se inquieta tras el silbido de uno de ellos al ver lo que está pasando. La puerta está cerrada, pero basta con quitar un pasador para abrirla. Los inmigrantes entran a la carrera tratando de esquivar a los policías.
Uno de los agentes la emprende a golpes con la porra. Otro, lo intenta con patadas. Al dar una de ellas, cae al suelo y se fractura la pierna.
La policía justifica su actuación, dicen que no tienen muchas más opciones para tratar de detenerles. Desde los sindicatos policiales, piden más seguridad, denuncian la falta de medios, pero a pesar de ello, nadie se explica cómo pudo pasar. Policía y guardia civil vigilan más de 8 kilómetros de valla y es la vigilancia marroquí, quien avisa de dónde se debe reforzar en cada momento. Esta vez, el grueso estaba en el lugar habitual, la finca Berrocal, donde se producen casi todos los asaltos. El propio delegado del gobierno en Ceuta, admitía ayer un fallo en los sistemas de control.
Hoy ya hay más refuerzos, incluyendo policía antodisturbios, porque esta misma noche un millar de personas han intentado saltar, esta vez sí, a pocos metros de la finca Berrocal.  Intento que ha sido frustrado y se ha saldado con 300 detenidos.